Las pateras invisibles: llegan a la costa seis cadáveres en un año

No todos los inmigrantes ilegales logran alcanzar con vida el litoral alicantino

M. A. R./N. A. V.
ALICANTE Actualizado:

Es el rastro silencioso de las pateras: el mar ha arrojado a las costas alicantinas entre seis y ocho cadáveres a lo largo del último año y medio, la mayoría de ellos en avanzado estado de descomposición. Las fuentes policiales consultadas por ABC coinciden en que la práctica totalidad de estos cuerpos corresponden a tripulantes que habrían caído al mar durante su travesía desde el norte de África.

Los dos últimos fueron hallados ayer, a 10 y 20 millas del Cabo de la Nao, respectivamente. El primero de ellos fue descubierto pasadas las 10 de la mañana desde un velero que navegaba por la zona. Tras recibir el aviso, se desplazaron al lugar la embarcación «Salvamar» de Salvamento Marítimo, con base en Javea, y una patrullera de la Guardia Civil.

Una vez rescatado el cuerpo de las aguas, la «Salvamar» inició el regreso a Javea, pero cuando se encontraba a unas diez millas del Cabo de la Nao, sus tripulantes descubrieron un segundo cadáver, que flotaba a la deriva. Ambos cuerpos fueron finalmente trasladados a Jávea por la Guardia Civil, para intentar proceder a su identificación.

Fuentes próximas a la investigación señalaron que al menos uno de los cadáveres se encuentra en avanzado estado de descomposición y «su aspecto podría corresponder a una persona de origen magrebí». De hecho, los tripulantes de una de las pateras llegadas este verano a Santa Pola indicaron a la Guardia Civil que al menos una persona cayó al mar durante la travesía.

Ya el pasado otoño se produjo un hallazgo similar, especialmente macabro. La Guardia Civil rescató de las aguas, cerca de Alicante, un cuerpo muy deteriorado, ya que los peces habían devorado parte de sus extremidades. Inicialmente se creyó que llevaba puesto un flotador, por lo que se especuló con la posibilidad de que hubiera caído de un yate: en realidad, se trataba de los intestinos, que se le habían desprendido y enrollado alrededor de la cintura.

El pasado verano, el mar arrojó a la costa alicantina

otros dos cuerpos y, en la primavera de 2009, aparecieron flotando tres cadáveres.