La marcha de De la Vega consuma el fracaso de la terna electoral de Zapatero

Los cabezas de lista del PSOE por Valencia, Alicante y Castellón han dejado su escaño antes del fin de la legislatura

A. C.
VALENCIA Actualizado:

La salida de María Teresa Fernández de la Vega del Gobierno deja al Ejecutivo sin ninguno de los cabeza de lista que presentó el PSOE en las provincias de la Comunidad Valenciana en los últimos comicios. La hasta ayer vicepresidenta primera encabezó la candidatura socialista por la provincia de Valencia en las elecciones generales de 2008. El escaño que deja De la Vega será ocupado por Margarita Pin.

La marcha de la ex portavoz del Gobierno se suma a la de Bernat Soria. El «número uno» de la lista por Alicante fue destituido como ministro de Sanidad en abril de 2009. Seis meses después de haber sido relevado por Trinidad Jiménez, el científico abandonó su escaño.

Mientras, quien fuera candidato del PSOE por Castellón, Jordi Sevilla, dejó también su acta de parlamentario en septiembre de 2009. Tras haber sido ministro de Administraciones Públicas en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, su carrera política había caído en desgracia tras las generales de 2008.

La apuesta por tres rostros de peso y recorrido político —especialmente De la Vega y Sevilla— no encontró el esperado eco en las urnas. El PP obtuvo el 51,7% de los sufragios. El PSOE perdió dos puntos de apoyo respecto a la cita de 2004 y cayó al 40,8%. Más allá de la controversia por su empadronamiento en Beneixida, que le permitió votar en su provincia de origen, la cabeza de lista socialista estuvo en el punto de mira del PP a cuenta de sus promesas electorales. Muchas de ellas quedaron el camino.

El nulo poder del PSPV

Con su destitución, se constata el fracaso de la elección de Zapatero en una región que le da la espalda en las urnas, y que a un año y medio para que acabe la legislatura se queda «huérfana» de sus tres principales representantes en las provincias valencianas. Un baile de nombres que revela asimismo el nulo peso del PSPV en Ferraz, incapaz de influir para restañar dichas ausencias.

Con todo, la pérdida de peso de la región ha sido una constante en los últimos años. Otro dirigente nacido en la Comunidad Valenciana como el alicantino Pedro Solbes fue víctima también de la primera gran remodelación de Zapatero en 2009. Ese año, en septiembre, el que fuera ministro de Economía dejó también su plaza como diputado en el Congreso. Tras el cambio anunciado ayer por el presidente del Gobierno, la única presencia «valenciana» en el Consejo de Ministros se limita a la figura de Leire Pajín.

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, señaló al respecto que «Zapatero debería convocar elecciones porque no tiene nada que ofrecer». La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, expresó su esperanza de que litigios como el de El Cabanyal o los chiringuitos se resuelvan.