El velero «Atlantic» en el que la droga fue transportada hasta el puerto de Santa Pola - JUAN CARLOS SOLER

Cae una red que introdujo 4.300 kilos de hachís en Santa Pola

Los bañistas descubren otra patera abandonada en la playa de Altea

ALICANTE Actualizado: Guardar
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Diez personas (seis españoles y cuatro búlgaros) han sido detenidas en el marco de la «operación Gabela» desarrollada por la Guardia Civil, que ha permitido interceptar 4,2 toneladas de hachís que habían sido transportadas en un velero hasta el puerto de Santa Pola.

A raíz de una investigación iniciada el pasado mes de abril en Pontevedra, la Guardia Civil tuvo conocimiento de que un importante alijo de droga iba a ser trasladado desde Marruecos hasta el Levante español, según informó ayer el Instituto armado. El dispositivo policial puesto en marcha permitió detectar que varios miembros de la red, ciudadanos búlgaros que residían en Marbella, viajaban a Alicante para mantener reuniones en hoteles de lujo y centros comerciales.

Finalmente, en la noche del 16 de julio, los «narcos» desembarcaron 140 fardos de hachís desde el velero «Atlantic», de unos nueve metros de eslora, que había atracado en el Puerto Vatasa de Santa Pola. Cuando transportaban la droga hasta una nave industrial, fueron sorprendidos por la Guardia Civil, que detuvo a cuatro personas (los conductores de las dos furgonetas, un acompañante y un ciudadanos búlgaro que efectuaba labores de contravigilancia en las proximidades del puerto, durante el desembarco).

También fueron detenidos en Andújar (Jaén) otros dos búlgaros que habían emprendido la fuga hacia a Marbella al conocer que la red había sido descubierta, y el patrón del velero, que fue interceptado por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil.Como resultado de la operación, las fuerzas de seguridad se han incautado de 4,2 toneladas de hachís, 69.000 euros en efectivo, una pistola, un revólver, documentos de identidad falsificados y seis vehículos de lujo.

Patera en Altea

Por otro lado, pasadas las tres de la tarde de ayer, los bañistas advirtieron de la presencia de una nueva patera que apareció abandonada frente a una playa de Altea. Se trata de una embarcación de 4,5 metros de eslora, que

transportaba dos bidones de gasoil para realizar el trayecto. Se desconoce el número de tripulantes que viajan en ella. La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, aseguraba el lunes que «la vigilancia del litoral está garantizada» gracias a los radares SIVE. En cuanto a los tres cadáveres hallados la semana pasada entre el Cabo de Nao y Calpe, llevaban más de tres semanas en el agua. La Guardia Civil sospecha que proceden de una patera hundida, por lo que no se descarta que aparezcan más cuerpos en los próximos días.