El disputado voto de los inmigrantes

El PSPV ha perdido el «control» del movimiento de cooperación en la Comunidad, con una gran influencia sobre las 41 nacionalidades que tendrán derecho a votar en las elecciones locales de mayo de 2011

MANUEL CONEJOS
VALENCIA Actualizado:

El movimiento migratorio que ha registrado la Comunidad en los últimos años la ha colocado como una de las regiones con mayor presencia de extranjeros: 884.622 en su padrón. Del total, 584.442 tendrán derecho a voto en las próximas elecciones municipales del 22 de mayo de 2011. En concreto, 438.479 ciudadanos de la Unión Europea y otros 145.963 inmigrantes que proceden de terceros países con los que España ha suscrito acuerdos de reciprocidad.

Así las cosas, los partidos han comenzado a diseñar políticas destinadas a contentar a estos colectivos, que pueden decidir un buen puñado de alcaldías. Elche, Benidorm, Gandía o Requena son algunos de los municipios en los que el voto inmigrante puede decantar el ganador . También Altea, Alberic, Guardamar del Segura, Novelda o San Fulgencio vivirán pendientes del sentido del voto de los colectivos rumano, búlgaro, británico, alemán, italiano, ecuatoriano y colombiano, que en caso de registrar una alta participación podrían voltear la actual correlación de fuerzas.

En total, 41 de las 122 nacionalidades con presencia en la Comunidad pueden acudir a las urnas, y las asociaciones «nacionales» de inmigrantes se han multiplicado desde que Rafael Blasco es conseller de Solidaridad y Ciudadanía. Frente al pobre bagaje del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero —que ha recortado en un 65% los fondos de acogida—, el conseller tiene en la mano la Ley Valenciana de Integración de las Personas Inmigrantes, en cuya elaboración han participado algo más de 100 de las 321 asociaciones de la región.

Algo parecido ha sucedido en el ámbito de la cooperación: el PSPV «controlaba» los movimientos de la mayoritaria Coordinadora Valenciana de ONG —que llegó a realizar manifestaciones contra la Generalitat por los recortes del último presupuesto lastrado por la crisis—.

Ahora se ha abierto el abanico, y la recién creada Federación de Asociaciones para el Codesarrollo incluye un amplio catálogo de pequeñas ONG's que ha roto en la Comunidad el «monopolio» de las denominadas multinacionales de la solidaridad.