«No creo en la buena fe de este Gobierno para derrotar a ETA»

Habla la madre de Silvia, la niña asesinada hace hoy ocho años en Santa Pola

M. A. RUIZ COLL
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«No creo en la buena fe de este Gobierno para derrotar a ETA, estoy convencida de que en ningún momento han dejado de negociar con los terroristas». Toñi Santiago habla desde el dolor, apenas mitigado por el tiempo: su hija Silvia, de tan sólo seis años, fue asesinada por ETA en el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola el 4 de agosto de 2002: hoy hace ocho años.

Coincidiendo con el aniversario del atentado, la ciudad rendirá esta tarde un emotivo homenaje a la pequeña, al que tienen previsto asistir el alcalde popular Miguel Zaragoza, el presidente de la plataforma Voces contra el Terrorismo, Francisco José Alcaraz, y representantes de la asociación de víctimas Verde Esperanza.

La madre de la niña asesinada, Toñi Santiago, ha seguido con creciente indignación las noticias sobre el traslado de más de una docena de presos de ETA a cárceles del País Vasco y los insistentes rumores sobre una nueva negociación con la banda terrorista.«Los presuntos asesinos de mi hija aún no han sido juzgados», afirma en declaraciones a ABC, «pero mientras tanto, «a la banda terrorista le echan un cable y le pasan la mano por encima, con un total desprecio y humillación de las víctimas». Toñi Santiago recuerda que el Congreso de los Diputados aún no ha revocado el acuerdo por el que autorizó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a negociar con ETA. Una negociación que se prolongó, incluso, tras el atentado de la T-2 de Barajas.

«Lo que debería hacer Zapatero», señala la madre de Silvia, «es romper ese acuerdo delante de todos los españoles, aún estoy esperando que dé la cara y pida perdón a las víctimas» por la negociación con los terroristas, «aún no han pedido perdón ni él ni Rubalcaba».

Las penas íntegras

Ocho años después del atentado, Toñi y su marido, guardia civil destinado en Santa Pola cuando sucedieron los hechos, intentan reconstruir su vida: tienen otro niño de cinco años y están esperando un

nuevo bebé. Pero Toñi tiene claro lo que desea: «que los asesinos de mi hija sean juzgados y cumplan la pena íntegra, porque ya nadie me va a devolver a mi niña».

«A quien asesinaron», insiste, «fue a mi hija, no a ninguna de las hijas de Zapatero, a él lo único que le interesa es conseguir votos y ganar elecciones, aunque sea a costa de las víctimas del terrorismo». En el atentado de Santa Pola también murió un hombre de 57 años y más de 40 personas resultaron heridas.