PACTAN LA CONDENA

Multa de 600 euros por la muerte de un nigeriano cuando era deportado

M. A. R.
ALICANTE Actualizado:

Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía, acusados de homicidio imprudente por la muerte en 2007 de un ciudadano nigeriano durante un vuelo de repatriación, pactaron ayer con la Fiscalía la condena al pago de una multa de 600 euros.

El acuerdo de conformidad entre la defensa y el Ministerio Público se produjo al concluir el juicio celebrado ayer en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, después de que los forenses que examinaron el cadáver declararan que la cinta empleada para amordazar al inmigrante durante el vuelo «no fue la causa directa de la muerte».

Los expertos señalaron que las dificultades respiratorias de la víctima no se debieron únicamente a la mordaza, sino que también fueron causadas por la bajada de presión debido a la altitud. Los forenses coincidieron en que, tras la autopsia, la única causa clara de la muerte fue la segregación anormal de catecolaminas, una sustancia asociada al estrés que produce el cuerpo de manera natural, y que en dosis altas por sí sola puede causar la muerte.

A raíz de este testimonio, el fiscal consideró que «estaba justificado el uso de la mordaza para evitar mordiscos de la víctima, pero los agentes tuvieron falta de previsión porque se la dejaron puesta demasiado tiempo». En consecuencia, rebajó su petición de pena, que inicialmente era de tres años de prisión y tres de inhabilitación.