La Vega Baja concentra el mayor riesgo sísmico en la Comunidad

La Vega Baja concentra el mayor riesgo sísmico en la Comunidad

La región ha registrado cinco de los mayores terremotos de la historia de España

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El seísmo registrado el pasado miércoles en la localidad murciana de Lorca —que motivó la suspensión de los actos de campaña electoral previstos para ayer, así como la anulación de las agendas institucionales— ha reabierto una vez más el debate sobre el riesgo sísmico en la Comunidad, que había comenzado aapagarse tras los incidentes de Japón.

No en vano, la región —principalmente la provincia de Alicante— está afectada por misma zona de riesgo sísmico que Murcia o Almería, en el límite entre la placa euroasiática y la placa africana. Si bien en los últimos años no se han registrado terremotos de importancia en la Comunidad, es evidente que el riesgo existe —aunque, al contrario de lo que pretendían ayer algunas formaciones ecologistas, no afecta a la central nucelar de Cofrentes—.

La Universidad de Alicante (UA), de hecho, difundió ayer un mapa sobre el riesgo sísmico elaborado recientemente, que sitúa a la provincia de Alicante —en especial la Vega Baja, junto a Murcia— como la zona con mayor peligrosidad sísmica de la Comunidad Valenciana. El mapa pone de manifiesto que la peligrosidad aumenta «de norte a sur, aunque de forma no regular». Para ello, se recogen los datos de terremotos desde finales del siglo XIV, según una escala de intensidad —más subjetiva que la magnitud, que mide el fenómeno físico—.

Cinco terremotos

En realidad, la Comunidad Valenciana ha registrado a lo largo de la historia numerosos terremotos de importante magnitud. Especialmente en Alicante, pero también en Valencia. Según los registros oficiales del Ministerio de Fomento, cinco de los movimientos sísmicos más importantes de la historia de España —de los que se tenga constancia— se han registrado en la Comunidad.

El más antiguo de los terremotos «importantes» del que se tiene conocimiento lo sufrió Orihuela, y data del año 1048. Aunque se desconoce su magnitud (no había escala aplicable) o si causó muertos, el Instituto Geográfico Nacional destaca que la mezquita quedó totalmente destruida, según las crónicas de la época.

Tavernes de la Valldigna, en Valencia, también experimentó el azote de la naturaleza durante el invierno de 1396, cuando se registró un movimiento de tierras de 6,5 en la escala Richter que causó el hundimiento de 200 casas. Y en junio de 1644, el municipio de Muro de Alcoy se enfrentó a un terremoto que se cobró la vida de 22 personas.

En el siglo XVIII, Estubeny, un pequeño municipio valenciano, vio cómo en 1748 un terremoto de 6,2 hacía desaparecer el pueblo (y las localidades colindantes), llevándose la vida de 38 personas. Pero sin duda el más grave de los seísmos registrados en la Comunidad fue el que, en 1829, hizo tambalearse a casi la totalidad de los municipios de la Vega Baja, en Alicante. Un violento seísmo de 6,6 en la escala Richter, en el que perdieron la vida alrededor de cuatrocientas personas y que asoló los núcleos urbanos de Benejúzar, Rojales y Torrevieja.

721 terremotos en Petrer

En la actualidad, el riesgo sísmico en Alicante sigue siendo alto. En 2003, Petrer registró un terremoto de 5,8 grados en el que fallecieron dos personas —el último seísmo en España con víctimas hasta el miércoles—. En Petrer se producen a lo largo del año 721 terremotos de más de 3 grados.