El 20-N y la salida de Ripoll permiten al PP pactar su delegación alicantina

La provincia con más compromisarios del PPCV consensuará su presencia en el congreso

ALICANTE Actualizado:

El PP de Alicante encara la elección de compromisarios al congreso nacional de la formación, que se celebra el próximo mes de febrero, en un contexto bien distinto al del último cónclave de los populares. En 2008, el hoy presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acababa de perder por segunda vez contra José Luis Rodríguez Zapatero, y el entonces presidente provincial del PP alicantino, Joaquín Ripoll, trató de utilizar las voces que cuestionaban el futuro del candidato en su particular enfrentamiento con la dirección regional del PPCV.

Hoy, en cambio, Rajoy acaba de llegar a La Moncloa, nadie discute su liderazgo en el partido, y Ripoll ha tenido que dimitir como presidente del PP de Alicante, para dejar la ejecutiva provincial, de forma transitoria, en manos del alcalde de Altea, Miguel Ortiz. Un contexto que invita al consenso en la elección de compromisarios que se celebra los próximos miércoles y jueves entre las dos sensibilidades del partido, otrora irreconciliables, y que ya comenzó con el desembarco masivo de dirigentes afines al órgano regional en la dirección alicantina.

Si en 2008 la presentación de dos listas fue norma en las grandes ciudades —como anticipo de lo que estaba por llegar en el congreso provincial, donde Ripoll se impuso por cinco votos al ex alcalde de Benidorm Manuel Pérez Fenoll—, todo apunta a que en esta ocasión la elección de compromisarios en la provincia de Alicante será poco más que un puro trámite. Los populares alicantinos aportan 181 compromisarios, el 49% de toda la Comunidad, en virtud de sus 74.500 afiliados. Al margen de los 20 representantes natos por sus cargos institucionales, resta por elegir 161. Pero todo apunta a que las listas serán consensuadas.

Reuniones comarcales

El presidente provincial en funciones, Miguel Ortiz, ha recorrido en las últimas semanas todas las comarcas de la provincia para reunirse con sus principales referentes, y apuntalar así la ausencia de conflictos en la elección. En los últimos días ha pasado por Elche y Elda —cuyas alcaldesas, Mercedes Alonso y Adela Pedrosa, mantenían fuertes diferencias con su predecesor—, donde las llamadas a la unidad y al trabajo para combatir la crisis han sido constantes.

Si bien existen diferencias notables entre la elección de compromisarios al congreso nacional y el propio cónclave provincial que se celebrará este verano —en la cita de Andalucía no existen ambiciones encontradas, como sí podría suceder a la hora de elegir a la nueva dirección alicantina—, lo cierto es que la «hoja de ruta» diseñada por el PPCV para relevar a Ripoll no contempla otra opción que una ejecutiva de consenso. Así, el acuerdo de estos días en torno a los compromisarios debería servir de «ensayo» para el congreso del PP alicantino.

Sin embargo, la proliferación de aspirantes a dirigir la próxima ejecutiva provincial podría reavivar las tensiones enterradas tras la dimisión de Ripoll. El propio Miguel Ortiz, y la diputada nacional Macarena Montesinos, podrían postularse desde el sector tradicionalmente identificado con el hoy presidente de la Autoridad Portuaria. En el lado de los afines a la dirección regional son varias alcaldesas las que están en la quiniela: la ilicitana Mercedes Alonso —que no oculta sus aspiraciones— o la eldense Adela Pedrosa son las más destacadas.

No obstante, también cabe la posibilidad de una presidencia breve por parte de Luisa Pastor, tras relevar a Ripoll en la Diputación. Sin embargo, la alcaldesa de San Vicente es reacia a asumir el liderazgo orgánico. En cuanto al flamante vicepresidente del Consell, José Císcar, jugará un papel clave en el proceso para articular el consenso de todos los implicados en torno a la nueva dirección, aunque no necesariamente como candidato. De hecho, su nombramiento como vicepresidente parece apuntar lo contrario.