Ripoll gratifica a sus coordinadores políticos con puestos en la Diputación

Ripoll gratifica a sus coordinadores políticos con puestos en la Diputación

Cinco de ellos son diputados, los otros tres cobran como asesores

ALICANTE Actualizado:

El presidente de la Diputación de Alicante, Joaquín Ripoll, ha convertido la institución en una extensión de su ejecutiva política provincial. Al margen de acoger a más de setenta afines como asesores de Presidencia o de los numerosos organismos independientes, Ripoll se ha servido de la institución para potenciar el papel de los ocho coordinadores comarcales del PP de Alicante, que conjugan su labor orgánica con la representación institucional.

Así, los ocho coordinadores, hombres de la máxima confianza del presidente provincial del PP y piezas claves en su estrategia para captar avales de los ediles electos en los pequeños municipios perciben un sueldo de la Diputación alicantina. Cinco de los ocho coordinadores, de hecho, ocupan un asiento de diputado provincial, y completan su retribución con su presencia en varios de los consejos de administración o juntas rectoras de las entidades dependientes de la Diputación.

En cuanto al resto, Rafael Vives —coordinador en Orihuela— y Joaquín Ferrando —en Denia—, han visto reforzada su posición con la dirección de las oficinas comarcales de la Diputación en sus respectivas comarcas, que son en enlace entre los alcaldes de la zona y la institución provincial.

Oficinas comarcales

En el caso de Rafael Vives, el alcalde de Daya Vieja —donde el PP ha vuelto a ganar las elecciones con un aplastante 77% de los votos— ocupa desde 2007 la oficina comarcal de la Diputación en la comarca de Orihuela, con sede en la localidad de Redován. Desde el congreso provincial de 2008, que Ripoll ganó por cinco votos frente al benidormense Manuel Pérez Fenoll, el alcalde de Daya Vieja ejerce asimismo como coordinador en la zona.

En cuanto a Joaquín Ferrando, que también fue desginado coordinador comarcal —en este caso, en la Marina Alta—, ocupa la oficina comarcal de la Diputación en Denia desde 2008. A principios de mandato, dicho puesto estaba ocupado por el edil dianense Vicente Chelet, «número dos» de la alcaldesa Ana Kringe. No obstante, después de que el PP de Denia se decantase por Pérez Fenoll en el congreso provincial, Ripoll destituyó a Chelet y puso a Ferrando al frente de la citada oficina.

El tercer coordinador sin asiento de diputado provincial es Enrique Ponsoda, encargado de la comarca Marina Baja. Ponsoda fue el brazo ejecutor de la dirección provincial del PP en Polop o Bolulla, donde Ripoll ignoró la propuesta de las ejecutivas locales y situó como candidatos a dos afines. En ambos municipios, el PP ha perdido las elecciones —a pesar de que, en el caso de Polop, ocupaba la Alcaldía desde hacía varios mandatos—.

Diputados provinciales

Ponsoda, al contrario que Vives o Ferrando, no ocupa ninguna de las cuatro oficinas comarcales —en la Marina Baja no existe ninguna—, pero ha visto cómo el presidente provincial alicantino le facilitaba liderar la candidatura del PP en el municipio de Castell de Guadalest (donde ganó por mayoría absoluta) a pesar de que era alcalde de la vecina población de Benifato desde 2003.

Junto a los tres coordinadores citados, hasta cinco diputados provinciales de la confianza de su presidente se encargan también de trasladar la estrategia orgánica de Ripoll a sus respectivas comarcas. Destaca especialmente el veterano Pedro Romero, ex concejal en el Ayuntamiento de la capital alicantina, diputado provincial de Cultura y ahora coordinador del PP en la comarca de l'Alacantí, que en 2007 y 2011 ha integrado la lista de esa formación en el pequeño municipio de Torremanzanas, al no hallar acomodo en Alicante.

900 euros por consejo

También ejercen como coordinadores los diputados Francisco Javier Castañer (Alcoy), María Asunción Prieto (Elche), la vicepresidenta Mari Carmen Jiménez (Elda), que integró la derrotada candidatura en Aspe, y Juan Molina (Villena). Todos ellos, además del sueldo como diputado provincial, cobran diversas dietas por asistencia a los consejos de los organismos independientes. Uno de los más jugosos es el consejo de SUMA, el organismo tributario de la Diputación. Cada asistencia se paga a razón de 900 euros, y las reuniones se fijan con una periodicidad quincenal.

Otros consejos de administración copados por los afines a Ripoll son los de Proaguas, el Patronato de Turismo, el MARQ, el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, o los consorcios de Aguas y Residuos.