Ripoll está dispuesto a ir de cunero con tal de seguir en la Diputación

Busca acomodo en otra lista ante la negativa de Castedo a admitirle en la de Alicante

ALICANTE Actualizado:

El presidente provincial del PP de Alicante, Joaquín Ripoll, sigue maniobrando para intentar revalidar su cargo como presidente de la Diputación tras las elecciones locales del 22-M. El principal obstáculo para ello es la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, quien ya ha dejado claro en los órganos del partido que no desea llevar a Ripoll como «número dos» de su candidatura, un puesto que tradicionalmente está reservado para el presidente de la Corporación provincial.

En un intento de burlar este veto, Ripoll tiene previsto convocar esta semana un comité lectoral para oficializar su designación como candidato a la presidencia de la Diputación y la de Castedo como cabeza de lista al Ayuntamiento de la capital. Algo que supondría una injerencia y un desafío, pues según los estatutos del partido la propuesta para designar al candidato a la Diputación corresponde a la dirección regional del PP.

Pero el propósito de Ripoll es enviar la decisión de su comité electoral a Madrid, para obligar a la dirección nacional del PP a respaldarle explícitamente. El PP tiene previsto proclamar a sus cabezas de lista para las capitales de provincia en la Convención Municipal que celebrará este mes, los días 25 y 26, en Toledo.

Fuentes populares consultadas por ABC indicaron que Ripoll pretende convencer a la dirección nacional del partido para que en dicho acto también sean proclamados los candidatos a la presidencia de las Diputaciones, lo que le permitiría encarar las elecciones como designado por la dirección de la calle Génova.

Torremanzanas

Las mismas fuentes señalaron que Sonia Castedo mantiene su negativa a incluir a Joaquín Ripoll en su lista. Si no logra vencer esa resistencia, apuntaron, el presidente provincial estaría barajando la posibilidad de ir como cunero en la candidatura popular de algún otro municipio de la provincia, lo que le permitiría entrar en la Diputación y optar a la reelección gracias a los apoyos que mantiene en varios municipios.

No en vano, en las pasadas elecciones locales Ripoll colocó a la diputada Asunción Prieto en la candidatura de San Fulgencio, puesto que la junta de su municipio natal, Crevillente, se negó a aceptarla en su lista. Del mismo modo, el diputado Pedro Romero encontró acomodo en la candidatura de Torremanzanas, cuya junta local es afín a Ripoll.

En cualquier caso, la última palabra sobre el futuro del presidente provincial la tendrá la dirección general de la calle Génova. Precisamente por ello, Ripoll ha mimado especialmente durante los últimos meses su relación con la vicesecretaria de Organización, Ana Mato.

No obstante, fuentes populares recalcan que la dirección nacional tiene serias reservas sobre la posibilidad de que Ripoll repita al frente de la Corporación provincial. Su detención, el pasado verano, en una espectacular redada desarrollada en el marco del «caso Brugal», en el que está imputado, no juega precisamente a su favor. Pero, además, en Génova están cansados de los enfrentamientos internos protagonizados por Ripoll, que hoy no tiene el apoyo de ningún gran municipio de la provincia salvo Orihuela, Alcoy y Villena.Por este motivo, algunas fuentes indican que la dirección nacional estaría buscando una «salida digna» para Joaquín Ripoll, que podría pasar por su incorporación al Senado en las elecciones generales de 2011.