Ripoll desiste de autoproponerse candidato a la Diputación de Alicante

El presidente provincial del PP se limita a avalar la candidatura de Castedo

ALICANTE/VALENCIA Actualizado:

El presidente provincial del PP de Alicante, Joaquín Ripoll, se quedó ayer a medio camino en su intento de órdago a la dirección regional. Ripoll había convocado para las siete de la tarde un comité ejecutivo que debía elevar a Génova la propuesta de Sonia Castedo como candidata a la Alcaldía —emanada del comité electoral celebrado previamente—, pero también la suya propia como aspirante, de nuevo, a la Diputación.

Una maniobra que contravenía abiertamente el proceso estatutario del PP, que reserva para la dirección regional la propuesta de candidatos a Diputación y para la dirección nacional su ratificación. Sin embargo, la intervención de Génova abortó la estrategia del presidente provincial: pasadas las seis de la tarde, apenas cuarenta minutos antes de que empezase el comité ejecutivo, Ripoll anulaba la convocatoria.

La presión de Génova

En la marcha atrás del dirigente alicantino ha jugado un papel determinante el malestar de la dirección nacional con su intento de saltarse los estatutos, que se interpretaba como una medida de presión para acelerar su proclamación —al margen de la propuesta de la regional, que aún no tiene fecha—. Pero tampoco hay que despreciar, según fuentes del partido, las reticencias de Génova a que Ripoll repita un tercer mandato en la institución provincial.

En un primer momento, la desconvocatoria del comité suponía que el PP de Alicante no iba a proponer a Sonia Castedo como candidata a la Alcaldía —aunque la primera edil puede ser nombrada candidata por la dirección nacional sin mediar propuesta de la provincial—. No obstante, finalmente Ripoll se avino a mantener un comité electoral exclusivamente para elevar la propuesta de Castedo, y evitar así acrecentar el malestar generado en Génova por sus maniobras.

En cambio, el comité ejecutivo anulado se celebrará mañana para abordar las candidaturas en los pequeños municipios que restan por proclamar, y que son competencia de la dirección provincial. Unas candidaturas en las que Ripoll intenta situar a sus afines para rodearse de concejales que respalden su pretensión de presidir otra vez la Diputación.

El revés sufrido ayer por el presidente provincial —que se encerró varias horas con su «núcleo duro» en la sede tras la llamada al orden de Génova— y su reacción, con la amenaza de no proponer siquiera a Castedo para la Alcaldía, deja aún más en entredicho su futuro. Cada vez con menos opciones de repetir mandato al frente de la Diputación, sus enfrentamientos orgánicos y su implicación en el «caso Brugal» —en el que está imputado por cinco presuntos delitos— han acotado significativamente también sus opciones de encontrar una «salida digna» tras el 22 de mayo.

Amor y la «lista alternativa»

De hecho, el partido busca un cargo en el que acomodar a Ripoll, alejado de la primera línea política. En este sentido, cabe recordar que Génova no ve con buenos ojos que el dirigente alicantino recale en el Senado o el Parlamento Europeo, para evitar que el «caso Brugal» alcance dimensión nacional al convertirse en aforado ante el Tribunal Supremo.

Mientras, la presidenta local del PP de Benidorm, Gema Amor, almorzó ayer con unos ochenta militantes identificados con Eduardo Zaplana y Vicente Pérez Devesa, que la animaron a que encabece una candidatura independiente tras apostar el PPCV por Manuel Pérez Fenoll.