El PSOE desempolva para el 20-N cuatro grandes promesas incumplidas de 2008
Vista del cuartel de Zapadores de Valencia - ROBER SOLSONA

El PSOE desempolva para el 20-N cuatro grandes promesas incumplidas de 2008

El Ejecutivo mete en la campaña obras por importe de más de 965 millones

VALENCIA Actualizado:

El decreto de convocatoria de elecciones abre un largo periodo de seis semanas de precampaña y campaña electoral en el que las formaciones políticas nutrirán sus mensajes con promesas, algunas de ellas todavía pendientes de los comicios de 2008. Con las peores perspectivas electorales de su historia, el PSOE concurre a la cita del próximo 20 de noviembre con el lastre de la gestión del Gobierno, que en el caso de la Comunidad Valenciana ha dejado muchos compromisos en el camino, que ahora los socialistas pretenden rescatar a golpe de promesas.

El caso del AVE a Castellón resulta especialmente paradójico. Esta infraestructura —que ya había sido licitada por un importe de 770 millones de euros— sufrió los efectos del «tijeretazo» en la inversión por parte del Ministerio de Fomento. Así, en el verano de 2010, el Ejecutivo central suspendió los contratos relacionados con este eje, después de haber anunciado a bombo y platillo una inversión millonaria y 25.000 puestos de trabajo.

AVE a Castellón

Posteriormente, el Ministerio de Fomento fió la ejecución de las obras a la entrada de la iniciativa privada. Más de un año después, el subdelegado del Gobierno en Castellón, Antonio Lorenzo, anunció ayer que los trabajos para la construcción del AVE entre Valencia y Tarragona se licitarán en dos semanas. Es decir, cuando falte un mes para las elecciones generales.

Entre los contratos en ejecución cuya anulación fue anunciada por Fomento —hasta un total de 88— se encontraba la la obra de la Autovía A-33, en el tramo de la A-31-A-35, en la localidad Fuente de la Higuera. El Gobierno logró salvar el contrato, pero las obras quedaron prácticamente paralizadas en su etapa embrionaria. Las obras de la variante, que afectan a un tramo de poco más de 12 kilómetros, fueron adjudicadas el pasado 27 de agosto por 94,3 millones de euros

La pasada semana, sin embargo, la secretaria general de Infraestructuras y cabeza de lista del PSOE al Congreso por la provincia de Valencia, Inmaculada Rodríguez-Piñero, anunció que los trabajos se retomaban e incluso fijó el plazo del segundo semestre del próximo año para su finalización de una obra cuya autorización data de febrero de 2008, también antes de la celebración de unas elecciones generales.

Ministros en campaña

La estrategia de introducir en la campaña para el 20-N promesas y obras paralizadas durante la presente legislatura también se han involucrado directamente ministros. Es el caso de José Blanco. El titular de Fomento ha anunciado que el tramo de la autovía A-7 a la altura del Barranco de la Batalla de Alcoy (Alicante) se pondrá en servicio el próximo lunes 31 de octubre, cuando apenas faltarán veinte días para la cita con las urnas. Este tramo de autovía, cuyo presupuesto supera los 96,6 millones de euros, sustituye al antiguo trazado de la carretera N-340, que ha servido históricamente tanto de itinerario de conexión entre Alicante y Valencia, como de eje de vertebración para las comarcas del interior de ambas provincias. La finalización de las obras llegará en puertas de la campaña electoral. Un periodo que aprovechó hace cuatro años la entonces cabeza de cartel socialista por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega, para lanzar dos grandes propuestas relativa a la capital autonómica. Por un lado, se comprometió a financiar las obras de la pescadería del Mercado Central de Valencia. Una promesa que se ha cumplido «in extremis» toda vez que los trabajos comenzaron la pasada semana.

Los socialistas concurrieron a las elecciones generales de 2008 con el compromiso de abordar la reforma del centro de internamiento para inmigrantes de Zapadores. En aquel momento, la llegada de extranjeros irregulares marcaba la agenda política. Sin embargo, el proyecto quedó en agua de borrajas. La pasada semana, el ministro del Interior, Antonio Camacho, anunció durante una visita al municipio valenciano de Paterna que la remodelación del complejo policial valenciano comenzará en un plazo de «varias semanas, que no meses», aunque no pudo precisar con exactitud la fecha. El presupuesto inicial anunciado por el Ministerio de Interior cuatro años después de prometer la obra supera los cinco millones de euros.