El Plan AGUA se seca
J. C. S.Panel informativo del Plan AGUA en la desaladora de Torrevieja - J. C. S.Panel informativo del Plan AGUA en la desaladora de Torrevieja

El Plan AGUA se seca

Con una inversión de 1.220 millones, apenas se han acabado dos de las ocho desaladoras. Solo una está activa

ALICANTE Actualizado:

La derogación parcial del PHN en 2004 a manos del Gobierno Zapatero se «compensó» en la Comunidad con la puesta en marcha del Plan AGUA, que pretendía aportar los recursos hídricos del trasvase del Ebro a través de la desalación. Junto a la transferencia Júcar-Vinalopó, que se mantuvo pero con un trazado diferente a partir de 2005 —lo que supuso un sobrecoste de 101 millones de euros y cuatro años más de obras—, el Ministerio que entonces dirigía Cristina Narbona realizó una fuerte apuesta por la desalación, que se ha quedado en nada ocho años después.

Medio Ambiente —hoy, el Ministerio de Agricultura de Arias Cañete— planificó hasta ocho plantas en el litoral valenciano: cuatro en Alicante, una en Valencia y dos en Castellón.Para ello, habilitó un presupuesto total de 1.220 millones de euros —a los que cabría añadir los 303 del Júcar-Vinalopó, que ya estaba en ejecución, y que en principio iba a costar solo 202 millones—. El objetivo era aportar a las aguas superficiales de la Comunidad Valenciana 400 hectómetros cúbicos anuales. En cambio, el objetivo solo se ha cumplido al 10%. La mayoría de desaladoras proyectadas en el litoral alicantino, a excepción de la de Torrevieja, están aún en fase de licitación o ejecutadas en un porcentaje muy bajo. Así sucede en el caso de las plantas de Guardamar —en proyecto—, Muchamiel-El Campello o Denia —que están en fase de ejecución—.

42 hectómetros

La cuarta planta, Alicante II, entró en funcionamiento en 2008. Junto a la ampliación de Alicante I (que ya funcionaba en 2004), aporta 42 hectómetros cúbicos al año. Es el único agua desalada que se ha sumado a los recursos de la Comunidad desde 2004. En Valencia y Castellón se repite el escenario: el Gobierno del PSOE planificó una desaladora en Sagunto, y otras dos en Oropesa y Moncofa. Aunque todas están en ejecución en distintos grados, ninguna de ellas aporta aún un solo hectómetro cúbico a las aguas de la región.

Mención aparte merece la desaladora de Torrevieja: la mayor de Europa cuando entre en funcionamiento. Preparada para generar 80 hectómetros anuales, ha costado 300 millones de euros pero aún no aporta ni un hectómetro. Al margen de la autorización ambiental —que se tramita actualmente en la Conselleria—, para conectarse precisa de una nueva subestación eléctrica que está en construcción.