Patrulleras averiadas contra los narcos

A la Guardia Civil se le «escapan» ocho toneladas de hachís en Alicante por no reparar a tiempo sus embarcaciones

M. A. RUIZ COLL
ALICANTE Actualizado:

La falta de medios y las restricciones presupuestarias impuestas por el Ministerio de Interior han hecho que a la Guardia Civil de Alicante se le escapen de las manos tres alijos que suman cerca de 8.000 kilos de hachís durante el último año y medio. El episodio más reciente se produjo hace dos semanas, cuando los agentes no pudieron abordar a una lancha semirrígida, que presuntamente transportaba cerca de tres toneladas de hachís, debido a que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil tenía averiadas sus dos patrulleras en Alicante.

La Comandancia de Murcia venía investigando desde hace varias semanas a una red que introduce droga en la Península desde la costa marroquí y tuvo conocimiento de que una embarcación iba a zarpar desde el norte de África transportando un importante alijo con destino al Levante español. La Guardia Civil utilizó los radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) para monitorizar la ruta de la embarcación, que bordeó el litoral murciano hasta alcanzar la provincia de Alicante.

Según han relatado a ABC fuentes cercanas al Instituto Armado, los agentes se pusieron en contacto entonces con el Servicio Marítimo en Alicante, al que dieron instrucciones para que realizara un seguimiento de la lancha y la abordara en el momento de efectuar el desembarco.

Sin embargo, estas instrucciones no pudieron ser cumplidas porque las dos patrulleras de la Guardia Civil destinadas a Alicante permanecían en dique seco. La «Río Guadiaro», de 25 metros de eslora, sufrió una grave avería en un motor el pasado mes de marzo. Desde entonces, no había podido ser reparada por falta de presupuesto. No obstante, tras estos hechos, su avería se ha resuelto en los últimos días y se ha reincorporado al servicio. La otra patrullera de Alicante, la «Río Ladra», permanece inmovilizada desde el pasado mes de julio por otra avería.

De acuerdo con el seguimiento realizado, la lancha semirrígida que presuntamente transportaba un alijo de droga habría logrado desembarcar su cargamento en una zona próxima a Denia, sin ser interceptada por los agentes. Es la tercera vez que se produce un hecho similar en Alicante debido a la falta de medios del Instituto Armado.

En marzo de 2010, una patrullera que según los investigadores transportaba cerca de 3.000 kilos de hachís recorrió toda la costa alicantina, hasta la provincia de Valencia, sin ser abordada: la Guardia Civil realizó un seguimiento de su trayectoria a través de los radares SIVE, pero no pudo enviar ninguna patrullera en su persecución. La única que se encontraba operativa tenía órdenes de estrictas de no abandonar el puerto de Alicante.

Se dieron a la fuga

Tres meses antes, en enero de 2010, había ocurrido un incidente similar. La Guardia Civil tuvo conocimiento de que una lancha se aproximaba a la playa del Pinet (Santa Pola) para desembarcar droga. Cuando llegaron los agentes, se incautaron de 600 kilos de hachís en varios fardos, pero los narcotraficantes lograron huir abandonando la embarcación. Los investigadores sospechan que la barca transportaba al menos tres toneladas, pero no pudieron localizar los más de 2.000 kilos restantes, que habrían sido desembarcados antes en otra playa. El Servicio Marítimo no pudo intervenir porque no tenía ninguna patrullera operativa.