Inauguración de cinco estrellas

El hotel Caro, situado en un antiguo palacio del centro histórico de Valencia, abre sus puertas al público como establecimiento de lujo

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Esta semana se inauguró en Valencia el primer hotel-monumento. Gracias a que somos unos listillos sobreinformados y sobreviajados ya sabemos que un hotel-monumento es el que está situado en un edificio de interés cultural. El hotel Caro es un (verdadero) hotel-monumento. Un cinco estrellas situado en un antiguo palacio del centro histórico que conserva restos de arcos góticos, de la muralla árabe y algunas piezas del circo romano de Valencia. Más de 2.000 años de historia en un solo edificio.

Pero además del romanticismo y del lujo que desprende, el nuevo hotel Caro es überconfortable. Por el elegante interiorismo de Francesc Rifé, la soleada terraza del bar, los productos de Bvlgari en las habitaciones y una escalera medieval de ésas que pilla Brian de Palma y te hace una película.

El cóctel de inauguración reunió a 100 personas que fueron recibidas en el lobby del edificio, junto a un mosaico romano del 138 A.C. Allí el director del hotel, Santiago Máñez, animó a los asistentes a recorrer las 26 habitaciones y descubrir la propuesta gastronómica de El Alto dispuesta en distintos puntos. Visitando la suite situada en el antiguo salón de baile me topé con los secretarios autonómicos Santiago Martí y Luis Lobón, además del presidente de la Cámara de Valencia, José Vicente Morata. El presidente de la CEV, Salvador Navarro, la concejal Mayrén Beneyto y el presidente del puerto, Rafael Aznar, se entretuvieron en la biblioteca. Una de las estancias más comentadas fue la antigua torre de vigilancia de la muralla árabe, convertida en junior suite, en la que estaban Alberto Catalá, el arquitecto Ramón Esteve y Juan Eloy Durá. Estábamos ya en el ecuador de la noche cuando pasé lista y anoté a Pilar Lluquet, Amparo de la Concepción, Vicente Pechuán, Alejandro Cerdá y Esther Barrera, Javier Monedero, Laura Gallego y Javier Botella. La pena es que en una sola velada no pudimos disfrutar del hotel. Habrá que volver para hacer el check-in: hotel, dulce, hotel.