A la Guardia Civil se le escapan tres alijos en 18 meses por falta de medios

Los agentes no pudieron perseguir a una lancha con droga porque las dos patrulleras del Servicio Marítimo permanecían averiadas

M. A. RUIZ COLL
ALICANTE Actualizado:

La falta de medios y las restricciones presupuestarias impuestas por el Ministerio de Interior han provocado como consecuencia que a la Guardia Civil de Alicante se le escapen de las manos tres alijos que suman cerca de 8.000 kilos de hachís durante el último año y medio.

El episodio más reciente se produjo hace dos semanas, cuando los agentes no pudieron abordar a una lancha semirrígida, que presuntamente transportaba cerca de tres toneladas de hachís, debido a que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil tenía averiadas sus dos patrulleras en Alicante.

La Comandancia de Murcia venía investigando desde hace varias semanas a una red que introduce droga en la Península desde la costa marroquí y tuvo conocimiento de que una embarcación iba a zarpar desde el norte de África transportando un importante alijo con destino a la costa mediterránea española. La Guardia Civil utilizó los radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) para monitorizar la ruta de la embarcación, que bordeó el litoral murciano hasta alcanzar la provincia de Alicante.

Según han relatado a ABC fuentes próximas al Instituto Armado, los agentes de la Comandancia de Murcia se pusieron en contacto entonces con el Servicio Marítimo en Alicante, al que facilitaron los datos para que realizara un seguimiento de la lancha y la abordara en el momento de efectuar el desembarco.

En el dique seco

Sin embargo, las indicaciones no pudieron ser cumplidas porque las dos patrulleras destinadas a Alicante estaban en dique seco. La «Río Guadiaro», de 25 metros de eslora, sufrió una grave avería en un motor el pasado mes de marzo. Desde entonces, no había podido ser reparada por falta de presupuesto. No obstante, la reparación se ha podio efectuar tras estos hechos y la embarcación ya se encuentra de nuevo operativa.

La otra patrullera del Servicio Marítimo, la «Río Ladra», de 18 metros de eslora, permanecía inmovilizada desde principios de junio a causa de otra avería, y tampoco pudo intervenir.

De acuerdo con el seguimiento realizado, la lancha semirrígida que presuntamente transportaba un alijo de droga habría logrado desembarcar su cargamento en una zona próxima a Denia, sin ser interceptada por los agentes. Por las dimensiones de la embarcación, los investigadores estiman que transportaba alrededor de tres toneladas de hachís.

Es la tercera vez que se produce un hecho similar en Alicante debido a la falta de medios del Instituto Armado.En marzo de 2010, una patrullera que presuntamente transportaba una cantidad similar de hachís —alrededor de 3.000 kilos— recorrió toda la costa alicantina, desde Murcia hasta la provincia de Valencia, sin ser abordada: la Guardia Civil realizó un seguimiento de su trayectoria a través de los radares SIVE, pero no pudo enviar ninguna patrullera en su persecución. La única que se encontraba operativa tenía órdenes de estrictas de no abandonar el puerto de Alicante.

Se dieron a la fuga

Tres meses antes, en enero de 2010, había ocurrido un incidente similar. La Guardia Civil tuvo conocimiento de que una lancha se aproximaba a la playa del Pinet (Santa Pola) para desembarcar un cargamento de droga. Cuando llegaron los agentes, se incautaron de 600 kilos de hachís distribuida en 20 fardos, pero los narcotraficantes lograron huir abandonando la embarcación y una furgoneta, cuyo robo había sido denunciado en Barcelona en 2007.

Los investigadores sospechan que la barca transportaba al menos tres toneladas de esta droga, pero no pudieron localizar los más de 2.000 kilos restantes, que habrían sido desembarcados antes en otro punto de la costa. Pero también en este caso, el Servicio Marítimo no pudo intervenir porque no tenía ninguna patrullera operativa: desde que se puso en marcha la nueva organización del Servicio, en ocasiones trascurren tres días sin que ninguna embarcación del Instituto Armado se haga a la mar. En consecuencia, la operación sólo se pudo desarrollar con unidades de la Guardia Civil de tierra, sin que ninguna patrullera pudiera emplearse en perseguir la lancha de los narcos.