Fabra respetará el «nuevo orden» alicantino tras la salida de Ripoll

Ha sido partícipe, como coordinador general del partido, de la renovación interna

VALENCIA Actualizado:

La presión en torno al nuevo presidente regional de PP, Alberto Fabra, se ha sentido en las últimas jornadas en forma de gestos y apariciones. El presidente de la Generalitat, consciente de que esta situación llegaría en cuanto se oficializara su nombramiento, trata de ponerle coto con prontitud.

Los vestigios del sector afín a José Joaquín Ripoll en el PP alicantino intentan presionar para lograr su integración en la dirección del partido una vez se celebre el próximo congreso provincial. El criterio de Fabra en este sentido es claro: respetará el nuevo orden del partido, el mismo que ha propiciado la salida del propio Ripoll de la Diputación alicantina.

La siguiente petición se ciñe a la continuidad de algunos diputados ripollistas en el Congreso. La cercanía de las elecciones generales apremia una solución. En este capítulo, Fabra podría «salvar» a alguno de ellos (Macarena Montesinos).

Estos diputados ya se han dejado ver en Génova para mostrar ante la dirección nacional su predisposición a «colaborar», una vez que ha dimitido Francisco Camps. Sin embargo, Fabra ha tomado nota en estos últimos años, en los que ha desempeñado el papel de coordinador general del PPCV, de los desplantes e indisciplina de este grupúsculo hacia la dirección regional.

Reunión

Fabra se siente del todo partícipe del cambio y la renovación en el PP alicantino y se propone consolidarla. De hecho, tiene previsto reunirse en las próximas horas con dirigentes del partido en la provincia para intentar cerrar filas al máximo.