Entre rotondas y ecoparques

Habitual de los Planes de Obras en la etapa de Ripoll, la empresa se adjudicó todo tipo de pequeños proyectos

D. M.
ALICANTE Actualizado:

La obra civil ha servido en algunos casos a las constructoras alicantinas para capear la caída del ladrillo, pero en pocos lo ha hecho de forma tan notable como en el de Patologías y Obras Civiles S.L., conocida como Econsa y nacida en la capital alicantina a finales del siglo XX como Aliges S.L. La fluida relación entre su accionista único y gerente, Federico Manchón, y el expresidente de la Diputación Joaquín Ripoll —ahora en la Autoridad Portuaria— se fraguó al calor de la presencia habitual de la firma en los planes de Obras de la institución provincial.

Contratos de cientos de miles de euros (licitados por procedimiento negociado) y pequeñas obras de adjudicación discrecional jalonan el «currículum» de Econsa, responsable por ejemplo de los once campos de fútbol de césped artificial construidos por la Diputación entre 2008 y 2009 (y, antes, ocho más) en otros tantos pequeños municipios de la provincia —como Banyeres de Mariola, Aspe, Benejúzar, Catral o Gata de Gorgos—, por un montante global de cinco millones de euros.

También cabe atribuir a la plantilla de Econsa y al presupuesto de la Diputación de Alicante el ecoparque de Ibi —inaugurado en 2006 tras una inversión de 330.000 euros— o el de Banyeres de Mariola —terminado en 2008 gracias a 328.000 euros de las arcas provinciales—.

La última gran obra de Econsa a cargo del presupuesto provincial en la etapa de Joaquín Ripoll fue el Parque de Bomberos de Torrevieja, inaugurado hace ahora un año tras una inversión de 2,5 millones de euros. Pero la especialidad de la firma eran las pequeñas obras en carreteras, como el «camino del Palomaret» en Agost (214.000 euros) o la avenida de Alicante en Muchamiel.