Dos de los cuatro radares «antipateras» siguen averiados

Las estaciones de Denia y Benidorm sólo están operativas «parcialmente»

M. A. R.
ALICANTE Actualizado:

Los cuatro radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) instalados en la costa alicantina llevan ya un año y medio funcionando, y su balance no puede ser más desalentador. No sólo por su escaso acierto a la hora de detectar la llegada de pateras y embarcaciones con alijos de droga, sino por los constantes fallos técnicos detectados.

En respuesta a una pregunta parlamentaria presentada por el senador popular Agustín Almodóbar, el Gobierno reconoce que en la actualidad las estaciones sensoras de Sierra Helada (Benidorm) y San Antonio (Denia) sólo están «parcialmente operativas puesto que presentan alguna avería».

Llueve sobre mojado. Tras su entrada en funcionamiento, la estación de San Antonio ya estuvo averiada durante casi un mes (del 6 de octubre al 2 de noviembre de 2009) por «un problema de giroestabilización», según explica el Ministerio de Interior en su informe. Y de nuevo el pasado 29 de septiembre volvió a averiarse debido a la caída de un rayo.

La reparación, en Israel

En cuanto a la estación de Sierra Helada (Benidorm), también sufrió problemas de giroestabilización el pasado mes de marzo y, cinco meses después, el 19 de agosto, se averió la cámara de visión nocturna mediante infrarrojos. Según explica Interior en su informe, en la actualidad sólo están «completamente operativas» las otras dos estaciones, las de Santa Pola y Cabo Roig. No obstante, esta última permaneció averiada durante casi cuatro meses (desde el 26 de 2009 al 16 de febrero de 2010) por la caída de un rayo. Fue preciso enviar el dispositivo a Israel para su reparación, lo que demoró aún más su entrada en funcionamiento.

Según argumenta el Gobierno, este retraso es debido en parte a «los trámites administrativos que es necesario gestionar» en aplicación del Reglamento europeo de Control de Exportaciones de Productos de Tecnología de Doble Uso, «que demora tanto la entrada como la salida» de este tipo de artículos en la Unión Europea.

En cuanto a la estación de Santa Pola, también estuvo fuera de servicio durante más de tres meses el año pasado (del 14 de febrero al 20 de mayo) por problemas de giroestabilización. Estos constantes problemas técnicos explican que la escasa eficacia de la red del SIVE de Alicante, que ha costado cerca de 8,3 millones de euros, según explicó en su día la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares: la mayoría de las pateras que han llegado a Alicante han sido avistadas por los bañistas en la playa o por vecinos de las urbanizaciones, antes de que los radares detectaran su presencia.

El senador popular Agustín Almodóbar también se ha interesado por conocer cómo afecta a la eficacia del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Alicante el hecho de que a menudo no tenga ninguna patrullera lista para navegar y qué demora puede suponer esto para atender una emergencia. Al respecto, el Ministerio se limita a indicar que, si no hay patrulleras disponibles en Alicante, cubrirá el servicio alguna desde Murcia o desde Valencia.