El congreso del PP confirma el declive de Macarena Montesinos

La diputada, «delfín» de Ripoll en su día, fracasó al intentar que Mato la colocase en Génova

ALICANTE Actualizado:

El congreso nacional del PP, celebrado en Sevilla hace siete días, ha permitido visualizar la renovación del partido en Génova y la consolidación del cambio en la Comunidad Valenciana y la provincia de Alicante. Entre los principales damnificados por el inicio de una nueva etapa se cuenta la diputada nacional del PP por Alicante Macarena Montesinos, que contaba con integrarse en la ejecutiva de Rajoy en un puesto de bajo perfil, pero que finalmente se ha quedado fuera del organigrama.

Hija de un histórico del PP, Montesinos, diputada desde 2004 —ha ido en la lista al Congreso en tres ocasiones—, se encomendó a la exsecretaria de Organización del PP Ana Mato para lograr un puesto en la dirección nacional. Y, según las fuentes consultadas por este periódico, todo indica que lo habría logrado de no ser por el declive de la propia Mato: la ministra de Sanidad también se quedó fuera del «núcleo duro» de Génova.

Pese a que lo intentó hasta el último momento, Montesinos se quedó fuera de una dirección en la que el nuevo «hombre fuerte» de la Comunidad es el vicepresidente de la Generalitat, José Císcar. Mientras, en la salida de la propia Mato pesó también, según las mismas fuentes, el papel de asidero del sector ripollista que desempeñó durante su etapa en Organización, y que permitió a este sector —muy debilitado tras el congreso provincial de 2008— plantear aún algunos desafíos a la dirección regional. Una etapa en la que mantuvo una interlocución directa con la propia Montesinos, principalmente, pero también con el expresidente del PP alicantino José Joaquín Ripoll, relevado de la Diputación y «exiliado» en el puerto de Alicante tras ser imputado por cinco presuntos delitos en el «caso Brugal». De hecho, Mato fue el último asidero de Ripoll hasta que vio cómo sus compañeros de partido presentaban una lista a la Diputación que no incluía su nombre.

Tercer fiasco

Con el fiasco del congreso nacional, Montesinos ve cómo se frustra su último intento de ascender orgánicamente: ya en 2007 el PP de Alicante intentó elevarla a la candidatura a la Alcaldía de la capital alicantina en detrimento de Luis Díaz Alperi, pero Ripoll tuvo que recular ante la llamada al orden de Génova. Tras su dimisión, intentó colocarla como presidenta de transición, pero tampoco tuvo éxito y finalmente propuso a Miguel Ortiz.