La Comunidad pierde 600 policías y guardias por jubilación en dos años

El Ministerio del Interior solo ha cubierto una de cada diez bajas, y el año que viene la tasa de reposición será aún más baja

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Las Fuerzas de Seguridad (FSE) en la Comunidad, escasas de efectivos en los últimos años, afrontan desde 2010 un problema añadido: la baja tasa de reposición (número de agentes que se incorporan en relación con los que se jubilan) impuesta por el Ministerio del Interior ha provocado una alarmante merma de efectivos, que empieza a afectar al servicio.

Las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil habrán perdido a finales de este año, según los cálculos de los sindicatos policiales, más de 600 efectivos en la Comunidad. Una pérdida que se explica por las 700 jubilaciones, aproximadamente, que se registrarán en ambos cuerpos a lo largo de estos dos años. Dado que la tasa de reposición es del 10% (es decir, un agente nuevo por cada diez retirados), apenas setenta nuevos policías tomarán el relevo de los jubilados.

Datos confusos

Si bien es difícil establecer con precisión el número de agentes que conforman las plantillas de las Fuerzas de Seguridad en la región —el Gobierno suele contradecirse en sus cuantificaciones—, la Comunidad contaba en 2009 con unos 11.700 agentes, según declaraciones del ex delegado del Gobierno Ricardo Peralta y la ex vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

El sindicato CSIF fija la tasa de jubilación en un 3%. Es decir, tres de cada cien agentes alcanzan cada año la edad para retirarse —sin contar los que pasan a segunda actividad—. De esta forma, en 2010 alcanzaron la edad de jubilación unos 350 efectivos entre policías nacionales y guardias civiles. En cambio, según la tasa de reposición del 10%, solo se cubrieron 35 puestos. Una situación que volverá a repetirse al cierre de 2011: según los cálculos de los sindicatos, se producirán unas 340 jubilaciones, y solo 34 reposiciones.

De esta forma, en dos años se habrán jubilado casi 700 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, mientras que las incorporaciones definitivas a las plantillas de las Fuerzas de Seguridad —excluidos los agentes en prácticas que refuerzan cada año a los dos cuerpos— serán de solo 70 agentes. El saldo negativo se situará así en más de 600 policías. Es decir, la Comunidad pasará en dos años de contar con unos 11.700 efectivos a algo menos de 11.100.

«La tasa no se cumple»

Con todo, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) advierte de que, en el caso del Instituto Armado, la situación podría ser aún peor. «La tasa de reposición», en el caso de los guardias, «no llega siquiera» al citado 10%. El año pasado solo se convocaron 200 plazas en la Guardia Civil para toda España, y en 2011 la oferta de empleo público se ha quedado en 160 nuevos guardias —de los que solo una pequeña parte acabará en la Comunidad—.

En el caso de la Policía Nacional, según la planificación del Gobierno, se producirá una situación similar. La última «hornada» de 2.500 agentes que acaba de salir de la academia se corresponde con las oposiciones celebradas hace dos años. En 2010 y 2011, las nuevas plazas convocadas fueron, como en el caso de la Guardia Civil, 200 y 160, respectivamente.

Las consecuencias de la baja tasa de reposición, según AUGC, ya se están notando en la Comunidad. A la reducción de plantillas se suma la prohibición del Ministerio de que los agentes actuales realicen más horas de las previstas, para ahorrar en las nóminas. El resultado: «ya hay franjas horarias en las que se deja de prestar servicio», según la citada asociación.

Por su parte, CSIF alertó ayer de que el problema es extrapolable a la Policía Local, con el agravante de que los agentes municipales tienen que vigilar zonas que «teóricamente no son de su jurisdicción» —como urbanizaciones o explotaciones agrícolas—, precisamente por la merma en las Fuerzas de Seguridad del Estado.