Los cinco «pecados» de un presidente

El «caso Brugal», la división interna y las derrotas en sus feudos minan el crédito de Ripoll ante Génova

ALICANTE Actualizado:

Joaquín Ripoll prácticamente ha agotado su crédito en Génova. Aunque cada vez más aislado, el dirigente provincial se preciaba de mantener hilo directo con la secretaria de Organización, Ana Mato. Sin embargo, en los últimos meses (y sobre todo tras el 22-M) ha visto cómo su posición se debilitaba cada vez más.

1Sobre el futuro de Ripoll pesan sobremanera las cinco imputaciones (por cohecho, prevaricación, fraude, tráfico de influencias y negociación prohibida a funcionarios) derivadas del «caso Brugal», y su espectacular detención el pasado 7 de julio. Pero no han sido solo los presuntos delitos que le imputa el juez los que han debilitado su posición.

2Desde su elección como presidente provincial en 2004 en el congreso de Altea, Ripoll ha protagonizado constantes enfrentamientos con la dirección regional del PPCV, y ha fomentado la división interna de los populares. El tono de los desafíos, incluso, aumentó tras el congreso de 2008 (que ganó por cinco votos), pese al avance de los afines a la dirección autonómica en la provincia.

3Mientras, el dirigente alicantino ha convertido la Diputación en una extensión de su manera de entender la política orgánica del PP. Invariablemente, los presupuestos provinciales han premiado a sus afines (tanto si se trataba de alcaldes como de alguno de sus setenta asesores) y han reforzado sus intereses orgánicos,para al mismo tiempo castigar a los críticos, con un evidente desequilibrio en el reparto de inversiones.

4Tampoco han pasado desapercibidos en Génova los elevados gastos del presidente provincial en su propio sueldo, el protocolo y las dietas o los habituales viajes que realiza con cargo al Patronato de Turismo —gastos que contravienen el discurso de austeridad que enarbola el PP—.

5La derrota o el retroceso en votos y concejales de sus principales colaboradores el 22-M, los malos resultados en aquellos municipios donde cambió al candidato propuesto inicialmente (Aigües o Polop), y la fractura de Gema Amor en Benidorm han terminado de socavar su posición.