El «caso Brugal» tumba a Ripoll y el PP inicia su refundación en Alicante

El ex jefe de la Diputación abandona la ejecutiva antes de declarar ante el juez

ALICANTE Actualizado:

D. MARTÍNEZ/M. A. RUIZ COLL

El ex presidente de la Diputación de Alicante Joaquín Ripoll presentó ayer su dimisión al frente del PP alicantino. Tras casi ocho años al mando de la estructura provincial, su progresivo debilitamiento orgánico y el escándalo del «caso Brugal» —por el cual tendrá que declarar ante el juez la próxima semana— han terminado por forzar su salida de la presidencia provincial.

El PPCV y Génova, que aplazaron el relevo de Ripoll en el PP alicantino —una vez consumada su salida de la Diputación el pasado mes de julio— antes de las generales para no desestabilizar el partido en vísperas de los comicios, tenían ya tomada la decisión de suspender de militancia al dirigente alicantino y nombrar una gestora el próximo 1 de diciembre, cuando Ripoll responderá ante el juez del «caso Brugal» por diez presuntos hechos delictivos.

Finalmente, el ahora presidente de la Autoridad Portuaria se avino a presentar su dimisión ante el comité ejecutivo, para evitar la intervención directa de las instancias superiores, aunque presentó la decisión como personal: «Fabra no me ha pedido que dimita», aseguró. El alcalde de Altea y vicesecretario provincial de Organización, Miguel Ortiz, asumirá la presidencia de forma transitoria hasta el próximo mes de junio, cuando se celebrará el congreso provincial para elegir a la nueva ejecutiva.

Decisión salomónica

Nada hacía presagiar que Ripoll no terminaría el día como presidente provincial. El comité ejecutivo convocado para las 19 horas de ayer se presumía de trámite, para analizar los resultados de las elecciones generales en la provincia. No obstante, a medida que se acercaba la hora de la reunión, comenzó a especularse con el desenlace final.

Con la dimisión de Ripoll, el comité ejecutivo estaba facultado para nombrar a su sustituto: el ex presidente provincial pretendía aupar a ese cargo a la diputada nacional Macarena Montesinos —presidenta del comité electoral—, mientras sus críticos apostaban por la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor (tal como adelantó ayer ABC). Finalmente, y con el visto bueno del presidente regional del PPCV, Alberto Fabra, se optó por Miguel Ortiz. Una decisión salomónica que no cayó especialmente bien entre los nuevos referentes locales del PP alicantino.

Una vez concluida la reunión del comité ejecutivo, Ripoll compareció ante los periodistas para anunciar su decisión que, aseguró, tenía tomada desde que el pasado mes de julio, cuando comprobé que «no tenía el apoyo del partido para seguir al frente de la Diputación» . En su rueda de prensa, Ripoll insistió en desvincular este paso de su declaración como imputado, prevista para el próximo día 1, ante el juez del «caso Brugal». Al respecto, se mostró convencido de que las diligencias se archivarán. «No tengo nada que temer, porque todo se ha hecho legalmente», recalcó. «Siempre he sido, si no el militante del PP más disciplinado, uno de los más disciplinados», añadió al ser preguntado por sus enfrentamientos con el ex presidente Camps. La reunión del comité ejecutivo contó con la presencia de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo —que no es miembro de este órgano del partido—, y del secretario general del PPCV, Antonio Clemente.