El «Brugal» cierra a Ripoll las puertas del Senado y del Parlamento Europeo

Génova quiere evitar que la causa contra el alicantino termine en el Supremo

ALICANTE Actualizado:

Al presidente de la Diputación y del PP de Alicante, Joaquín Ripoll, se le complica la supervivencia política más allá de la institución provincial si finalmente no logra garantizarse su candidatura a un tercer mandato. Los cinco delitos que se le imputan en el marco del «caso Brugal» parecen cerrarle las puertas a una «salida» en el Senado o en el Parlamento Europeo, con las que se viene especulando.

Según explicaron fuentes populares, la dirección nacional del partido tiene prácticamente descartada la opción de ofrecer al dirigente alicantino un escaño en la Cámara Alta a partir de 2012. El motivo, que Génova no quiere convertir el «caso Brugal», hasta el momento localizado en la provincia de Alicante, en una nueva causa judicial de ámbito nacional. Una circunstancia que sería inevitable con Ripoll en el Senado, dado que su condición de aforado obligaría a intervenir al Tribunal Supremo.

En manos de Génova

Algo similar ocurriría en caso de que el presidente del PP de Alicante recalase en los asientos del Parlamento Europeo —otra de las opciones que se han barajado como alternativa a un tercer mandato en la Diputación—. Así las cosas, el «caso Brugal» complica notablemente una salida de Ripoll en la política nacional o europea. Especialmente, porque todo indica que los recursos —y, en su caso, la reactivación de la causa— se producirá ya tras las elecciones autonómicas y municipales, con Rajoy como candidato a La Moncloa.

El futuro político de Ripoll, según las fuentes consultadas, se ha complicado por un cúmulo de circunstancias, coronadas por su detención el pasado mes de julio acusado de malversación, prevaricación, fraude, revelación de secreto y negociación prohibida a funcionarios. Su implicación en el «caso Brugal» se suma al malestar con su gestión de varios referentes del partido en la provincia, y a sus constantes desafíos y enfrentamientos internos con la dirección regional del PPCV.

La detención de Ripoll ha provocado que en Génova existan serias dudas sobre su continuidad en la institución provincial. No obstante, el «caso Brugal» también complica la opción de una salida negociada en la política nacional. En este sentido, cabe recordar que tanto en un caso como en otro es Génova la que tiene la última palabra —aunque, en el caso de la candidatura a la Diputación, la dirección nacional se pronuncia a propuesta del comité electoral regional—.

Si bien el presidente del PP alicantino siempre se ha preciado de su «hilo directo» con la dirección nacional del partido, lo cierto es que cada vez goza de menos asideros en la calle Génova, a excepción de la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, con quien mantiene una buena sintonía. Ripoll, de hecho, viene cultivando en los últimos años su relación con Mato —apoyado en sus dos diputados nacionales afines, Miguel Peralta y Macarena Montesinos—, dado el papel que jugará en la elaboración de las candidaturas.

Cunero

El dirigente alicantino, en cualquier caso, centra todos sus esfuerzos en repetir un tercer mandato al frente de la Diputación. Una vez que la alcaldesa de Alicante y candidata a la reelección, Sonia Castedo, ha mostrado en distintas instancias del partido su reparo a que Ripoll concurra en su lista, el presidente alicantino ha valorado incluso la posibilidad de integrarse como cunero en la candidatura de alguno de los municipios donde el partido está en manos de sus afines, para convertirse en concejal y poder optar a la institución provincial.

En esta maniobra juega un papel central el control de la mayoría de concejales que obtenga el PP en la provincia el 22 de mayo, por lo que Ripoll —tal como adelantó ABC el pasado 26 de febrero— trata de controlar al milímetro la confección de las candidaturas en los pequeños municipios, que son de su competencia.