Zapatero ignora en Valencia las inversiones del Estado para la America´s Cup 2007

MANUEL CONEJOS/
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VALENCIA. El mitin central socialista en la Comunidad Valenciana se celebró ayer con la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que repitió (como en las generales) en el pabellón de la Fuente de San Luis de Valencia, acompañado por Josep Borrell y Joan Ignasi Pla.

El lider socialista basó su discurso, ante unas 7.500 personas, en la importancia que tuvo la decisión de que los soldados españoles volvieran a casa. Este recurso manido desde el 11-M le valió al presidente del Gobierno para hacer un símil tan demagógico que no deja de causar estupor: «Si era difícil traer las tropas de Irak, cómo no voy a ser capaz de traer agua a Valencia», indicó entre el júbilo de la hinchada.

Pero la concreción de Zapatero acabó ahí, es decir, nada que tranquilice a los agricultores y zonas que empiezan a sufrir restricciones de agua. «Traeré el agua más rápido, sin demagogia, respetando las aspiraciones regionales, el medio ambiente y sin gastarnos un euro en propaganda», afirmó el presidente del Gobierno, aunque el cómo, el cuándo y de dónde no lo citó, lo reservó presuntamente para la «alternativa» de Cristina Narbona.

Derogar, sólo en Zaragoza

Zapatero insistió mucho durante su alocución en que la llegada del PSOE al Gobierno central ha provocado un cambio de talante, pero hablando del agua no hizo ni una mención a la inminente derogación, sin diálogo, del trasvase del Ebro. A ello sí se refirió con orgullo, tan sólo unas horas antes, en el mitin de Zaragoza, haciendo bueno aquello de que «en cada sitio se dice una cosa...».

Josep Borrell y Joan Ignasi Pla también hablaron del agua. El primero aseguró que «en la peor sequía que ha sufrido esta tierra yo fui el único que me rompí la cara por traer agua». Sin más datos. El segundo lamentó que «Camps sea el señor del trasvase, es de lo único que sabe hablar, pero el PP no supo atender a los agricultores de la Vega Baja, del Vinalopó o de Castellón y tampoco la falta de agua de calidad en el litoral».

Fue Pla en este terreno el más coherente y sí nombró a la «bicha», el trasvase. «Siempre dijimos que el trasvase no se haría porque era inviable, social, económica y medioambientalmente», aunque patinó al repetir que el Gobierno de Camps «utiliza fondos públicos para manipular y engañar» sobre el tema del agua. No recordó el secretario general del PSPV que ya hay un pronunciamiento de la Junta Electoral Central al repecto, que avala la actuación del Consell.

El presidente del Gobierno no colmó las expectativas de aquellos que esperaban una respuesta a los grandes retos de la Comunidad Valenciana en los próximos años. La Copa América no mereció ni un segundo de atención para José Luis Rodríguez Zapatero, pero tampoco para sus dos acompañantes en el atril.

Pese a saber la indignación entre la clase empresarial por los retrasos del Consorcio Valencia 2007 y por la inexistencia de inversiones estatales en obras clave como la construcción de la nueva bocana del puerto de Valencia, Zapatero obvió el tema.

Grandes retos en el olvido

Así pues, el principal foco de atracción de inversiones para la Comunidad en los próximos cuatro años se vio reducido a la nada dentro de las prioridades expresadas por quien lleva las riendas del Gobierno y que parece más proclive en este inicio de legislatura a atender las demandas del tripartito.

El AVE salió de la boca de Zapatero en la última frase. «Habrá AVE», dijo, cuando un minuto antes las juventudes socialistas sentadas detrás del lugar que él ocupaba se habían levantado, porque consideraban el mitin por concluido.

Fue en este último suspiro cuando José Luis Rodríguez Zapatero también mencionó que «habrá apoyo a los sectores, económicos, políticos y sociales», dando así por finalizada su intervención en la que se vanaglorió de haber cumplido la promesa de haberse rodeado del «poder valenciano». «La vicepresidenta primera, el vicepresidente segundo, Jordi Sevilla, Leire Pajín y en poco tiempo también Carmen Alborch», explicó Zapatero.

Estabilidad laboral

Como único compromiso en firme, el lider socialista habló de que «en el próximo otoño abordaremos un pacto de estabilidad laboral y estableceremos una serie de medidas para mejorar el acceso a la vivienda», y se despidió animando a que el próximo 13-J se vaya a votar «como siempre hemos hecho, con humildad y con alegría, porque la izquierda cotiza en el corazón y la derecha en la Bolsa».

Al mitin acudieron numerosas agrupaciones locales, entre ellas las de Castelló de Rugat, Silla, Moncada, Lliria, Canals, Paterna, Rosell, Turís, Corbera, Torreblanca y Gandía. También quisieron estar con el líder socialista el delegado del Gobierno en la Comunidad, Antoni Bernabé; el portavoz del PSPV del Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, así como el ex presidente de la Generalitat Joan Lerma.