María José Mira - Altura de mira

¿Y las resis pa cuando?

«La perjudicada vuelve a ser la Dependencia, que nunca terminó de implantarse porque nunca se apostó por ella»

María José Mira
Actualizado:

Dirigir durante años la patronal de la dependencia me llevó a empatizar con las personas que sufrieron los desmanes del Partido Popular en un sector que, debiendo haber sido referente no sólo por la necesaria excelencia de los servicios que presta a las personas más sensibles e indefensas de nuestra sociedad, sino también por su capacidad de generar empleo estable y riqueza. En lugar de impulsar un sector estratégico como es el de los servicios socio-sanitarios coordinando políticas de sanidad y servicios sociales con políticas de empleo y educativas así como apostar por proyectos como el de la transformación de nuestra tierra en un destino turístico de salud y bienestar promoviendo una regulación moderna, flexible y transparente que cierre el círculo prestando un servicio centrado en la persona que lo recibe, tuvimos que pasar años enfrentados por un sistema corrompido que sigue acumulando listas de espera, impagos, opacidad y carente de una plan de acción que nos ayude a cubrir las necesidades actuales y futuras de las personas en situación de dependencia.

Y por eso decidí dar el paso de dedicarme a la gestión de lo público motivada por los inconclusos asuntos de un sector que pide conocer muy bien. Reconozco que fui incapaz de terminar de reconstruirlo desde el ámbito de lo privado.

Así fue cómo, al comprobar cómo en los servicios sociales había anidado la corrupción durante la gestión del Partido Popular entré en la política con el fin de aportar mi humilde experiencia --fraguada en la presidencia de la patronal de la Dependencia (AERTE)-- a un proyecto que ha devuelto la dignidad a nuestra sociedad y que ha demostrado que no todos los políticos roban ni todos los empresarios son corruptos.

Imagen de archivo de dos ancianos paseando por el centro de Valencia
Imagen de archivo de dos ancianos paseando por el centro de Valencia

Por causas que no vienen al caso, aquello no pudo ser del todo posible y el destino me llevó a conocer otro ‘plan Cotino’.

Con el Plan Eólico, el Gobierno valenciano dirigido por el Partido Popular, allá por el año 2000, repartió la Comunidad Valenciana a trozos y licitó, en exclusividad, los parques eólicos que después se desarrollaron, o no, en diversas comarcas. Se adjudicó sin planificación estratégica clara, sin medir correctamente el impacto ambiental pese a imponerlo a las empresas, probablemente la mayoría de ellas desconocedoras del plan urdido y, eso sí, con firmas relacionadas con el ex conseller ‘popular’ Juan Cotino. El descontrol de Plan Eólico causó un caos entre los operadores que sufrieron los tejemanejes de la familia del ex político de Xirivella.

Casi 20 años después, con todos los medios destinados a su puesta en marcha, parece que el ‘plan Cotino’ de los parques eólicos ve por fin la luz. Aunque el daño en el sector ya está hecho. Ayuntamientos y empresas víctimas de todo aquello, y también de sus consecuencias, no se resarcirán nunca.

El ‘modelo Cotino’ de residencias fue un plan muy parecido. La Comunidad Valenciana se dividió en zonas, con apariencia de estrategia, según un estudio gerontológico de necesidades que aparece en el expediente. El reparto de las áreas, la mayoría a empresas vinculadas a la familia de Cotino, dejó descolocado a todo el colectivo que daba cobertura a la Dependencia, víctima de todo aquello, y que se vio dentro del enredo.

Y ahora, 20 años después, parece que se demuestra que no estaban tan locos aquellos que denunciaban que con el Plan Eólico y de las ITV varios espabilados habrían obtenido cuantiosos beneficios de las arcas públicas. Pero me preocupa especialmente que nadie recuerde ni se comente nada de las residencias y del negocio que orbitaba alrededor de ‘los Cotino’. Durante años de litigios por mantener una exclusividad, que después el Supremo ratificó que no tenían, y de enfrentamientos innecesarios entre empresas, usuarios, familiares y trabajadores percibo esta extraña sensación de que algo ha quedado inacabado.

Todo ello sumado al sinsabor de la reciente convocatoria de elecciones, no por lo que supone la cita electoral, sino por lo que la ha motivado. En este acontecimiento adelantado, la falta de apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, más sociales de la historia de la democracia española (del PSOE), ha vuelto a malograr la única vía para mejorar el sector de los servicios sociales. Y la perjudicada vuelve a ser la Dependencia, que nunca terminó de implantarse porque nunca se apostó por ella. Para desgracia de los valencianos y valencianas.

María José MiraMaría José Mira