OPINIÓN

¿Volveremos a ver moros en la costa?

El progresismo se extiende hasta por el Islam, donde han sacado al CHE barbudo y desgreñado...

OBDULIO JOVANÍ
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LLEVO tantos años haciendo camino al andar por estos andurriales en espera de llegar algún día a los verdes campos del edén —porque todo se va a acabar, como el frotar— que me ha dado tiempo sobrado para conocer a Leire Pajín, sufragánea de la pitanza presupuestaria, de sueldo acá y acullá, que nos anuncia, a lo Machado, que «otra España nace, la España del cincel y de la maza», gastados ya aquellos versos premonitorios de Dionisio Ridruejo: «España apagada/ ceniza de un fuego/ ¿dónde estas que te busco/ que me busco y nos pierdo?». Que si España acabó siendo... un epítome, un acabóse, un oulet de nihilismo moral, una almudena de valores, un rastro de relativismos, en la que por boca del Presidente supimos que estábamos saliendo de una crisis sin haber entrado en ella... ahora se nos anuncia una «España de la rabia y de la idea, con un hacha en la mano vengadora». ¿Se anticipó Machado a la ETA de hacha y serpiente? Repaso mis papeles y me encuentro con el editorial de un periódico —que hace unos años era «diario independiente de la mañana» y ahora es «el periódico global en español»— que se titulaba «¡Científicos, acalladles!» con un contenido así: «Los científicos deben decidir, de una vez por todas, qué cosa sea lengua, qué cosa dialecto». Fue, lo recuerdo bien, durante la celebración en Mallorca del II Congreso de la Lengua Catalana». Esas funciones que se exigen a la ciencia —acallar y decidir de una vez por todas—no aclaran si se trata de nuestra españolísima «ciencia cierta» o de «cierta ciencia» de servicio manejada por intelectuales «a posteriori». De entonces a esta parte he conocido esa nueva pedagogía en la que la excelencia no es mas que un exceso, la moral una utopía de logia masónica, que mejorar coarta la libertad, que cualquier tic espitirual debe consultarse con un piscólogo que lo libere, que todas las ideas son represivas... valgan el megapitchel y el giga, los argumentos de bafle a decibelio libre, sea lo del pinganillo, sea lo digital, valga lo on line... y ¡pásalo!

La duda metódica de Descartes se ha hecho certeza, hay que recurrir a Lope: «Como le vota el vulgo, es justo hablarle en necio para darle gusto». El progresismo se extiende hasta por el Islam, donde han sacado al CHE barbudo y desgreñado, que aquí fuera icono para rebeldes de poster, para efebos en vena de rebeldía del 68 y ahora se recicla para las intifadas tunecinas, egipcias o palestinas. Por Zaragoza andan, en rebato preelectoral, las Pajines, los Pepiños, los Rubalcabas y los Zapateros, con lo de las autonómicas en lontananza. Estemos atentos de aquí en adelante y leamos todos los periódicos en espera de una noticia-aviso similar a la aparecida en EL DIA de Ciudad Real —¡el 2 de marzo de 2004!, siete días antes de aquel ¡11M!— en la sección titulada «El Quijotazo» que decía así: «Dicen que el PSOE de Zapatero prepara un bombazo para la última semana de campaña». ¿Prepararán algo hoy en Zaragoza?

Hace unos meses escribí que después de decenas de años, en el Rectorado de la Universidad de Valencia habían colgado ya las banderas oficiales. Ya no están. Realmente si la propia Universidad, en sus membretes, se sitúa en «L'Horta», fuera de España, lo que deberían colgar en los mástiles serían calabazas secas —siempre tan ligadas a la enseñanza— ristras de ajos —por aquello de mejorar la memoria— y haces de alfalfa, tan provechoso alimento para tantos...