CASTELLÓN

El TSJCV confirma una pena de diecisiete años de cárcel a un hombre que mató a su suegra

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La sala de lo Civil y lo Penal del TSJCV ha confirmado la sentencia de la Audiencia de Castellón que condenaba a un hombre a 17 años y seis meses de prisión por matar a su suegra con un cuchillo de cocina cuando ésta dormía.

El condenado, R.S. de nacionalidad marroquí, vivía con su mujer y los padres de ésta en Cabanes, además de los tres hermanos de ella, a fecha 17 de mayo de 2009.

El acusado tenía una mala relación con su suegra, con la cual discutió ese día, y a las 04.00 horas de la madrugada, "aprovechando que todos dormían y con voluntad de acabar con la vida de su suegra", cogió de la cocina un cuchillo de 18 centímetros de hoja y penetró en la habitación en la que dormía junto a su suegro y un hijo de éstos.

La víctima advirtió la presencia de su yerno, se levantó de la cama sin que se dieran cuenta su esposo y su hijo, y en ese momento recibió una primera cuchillada en un codo.

Sin embargo, seguidamente el condenado "propinó una segunda fuerte cuchillada en el abdomen que le causó una herida de tal profundidad que el cuchillo alcanzó la columna vertebral y le seccionó la aorta abdominal, lo que le causó la muerte".

El condenado abandonó entonces rápidamente la vivienda y salió a la calle, pero fue detenido horas más tarde.

El juez magistrado de la Audiencia Provincial, en conformidad por lo dictado por el jurado, condenó al acusado a 17 años y seis meses de prisión como autor de asesinato, con la concurrencia de agravante por parentesco.

Asimismo se le condenó a indemnizar al viudo con 120.000 euros, a dos de los hijos mayores de edad de la víctima a 30.000 euros a cada uno, y 60.000 euros a cada uno de los dos hijos menores.

El acusado presentó entonces un recurso basado en que el jurado no tuvo en cuenta la atenuante de trastorno mental o alteración psíquica del acusado.

Sin embargo, según el TSJCV, el jurado valoró en su veredicto que en el momento de los hechos el acusado "estaba en plena posesión de sus facultades mentales siendo capaz de discernir entre el bien y el mal".

Además consideró probado que "no es cierto que tuviese sus facultades mentales notablemente alteradas o disminuidas" ni "ligeramente alteradas o disminuidas".

Por ello, la sala de lo Civil y lo Penal rechaza el recurso y ratifica la sentencia de la Audiencia Provincial.