Imagen de una concentración de detractores de los festejos taurinos tomada este jueves ante el Ayuntamiento
Imagen de una concentración de detractores de los festejos taurinos tomada este jueves ante el Ayuntamiento - ROBER SOLSONA
Política

El tripartito de Valencia ratifica la prohibición de los festejos taurinos con la «fuga» de un edil socialista

El gobierno de Ribó tumba una propuesta que reclamaba una moratoria para debatir con los sectores implicados

VALENCIAActualizado:

Ya es oficial. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia (Compromís, PSPV-PSOE y València en Comú) ha ratificado la prohibición de celebrar diferentes modalidades de "bous al carrer" -embolat o en corda- y ha rechazado una moratoria e iniciar un debate con la participación de todos los agentes implicados.

En el pleno del Ayuntamiento de hoy, sus votos han rechazado una moción del PP que pedía anular el acuerdo de la junta de gobierno que prohíbe celebrar estos festejos en el término municipal a partir del 1 de julio y pedía una moratoria para las pedanías de Benimamet, Carpesa, Massarrojos, Benifariag, Borbotó y Poble Nou, e iniciar un proceso de participación para alcanzar un consenso.

Ciudadanos (C's) se ha abstenido después de que el resto de grupos rechazara una enmienda suya para suprimir el punto del PP que pedía anular el acuerdo de la junta de gobierno y proponía incluir un plazo fijo de moratoria hasta el 31 de diciembre e iniciar un debate "serio y objetivo" sobre si hay maltrato animal.

El concejal socialista Ramón Vilar se ha ausentado del debate de este punto para no votar aunque antes había anunciado que había llegado a un acuerdo con su grupo para abstenerse porque defiende estos festejos y su posición sería contraria al gobierno local.

En declaraciones a los periodistas antes del pleno, Vilar ha defendido que es una "posición cultural" no una cuestión de gestión como urbanizar un calle o cambiar una línea de la EMT.

Ha asegurado que entiende que haya un posicionamiento animalista pero "no acabar con toda manifestación taurina", por eso cree que "es un poco hipócrita" prohibir el "bou embolat" porque si el toro se estresa en este festejo también lo hace en la plaza.

Durante el debate, el popular Félix Crespo ha esgrimido la falta de consenso para la aprobación por parte de la junta de la prohibición y ha defendido que se trata de festejos con tradición y que están regulados por leyes vigentes nacionales y autonómicas sobre tauromaquia.

"Hablan como si fuéramos maltratadores", ha reprochado y ha instado a "no hacer lo típico del franquismo, prohibir, y no buscar alternativas y diálogo sobre la cultura del toro".

El concejal de Ciudadanos Manuel Camarasa también ha reprochado que la prohibición se haya acordado en la junta de gobierno "sin pasar por el pleno y sin debate con los afectados".

La concejala de Cultura, Glòria Tello, ha defendido la potestad del Ayuntamiento de prohibir o autorizar esos festejos que "suponen un maltrato a los animales" avalado por veterinarios y ha aseverado que "el maltrato no se somete a consulta".

Ha recordado que el "bou embolat" solo tiene tres décadas y eso "no es arraigo histórico" y, aunque lo fuera, ha afirmado, "una tradición no justifica el maltrato".

Además, ha esgrimido sendos informes del Consell Valencià de Cultura y de la Universitat de València que aseguran que en estos festejos "el animal es sometido a un dolor innecesario" y se deberían suprimir.

Un poco antes del pleno, en la plaza del Ayuntamiento se ha celebrado una concentración de apoyo a la decisión municipal de prohibir estos festejos convocada por AnimaNaturalis, CAI, Plataforma La Tortura No es Cultura y otros colectivos animalistas.

En el pleno han intervenido a favor de los festejos la Asociación Cultural Peña Taurina El Carpesano, Peña Taurina Ferratge y Peña Taurina Els Cabuts, y en contra la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas, la Plataforma La Tortura no es Cultura y el colectivo animalista "Sense Por", Acció Ecologista Agró y la Asociación de veterinarios abolicionistas de la tauromaquia y contra el maltrato animal (Avatma).

Los primeros, ganaderos y aficionados, han acudido a la tradición y la cultura para defender los "bous al carrer", han asegurado que trabajan por el bien de los toros y se han preguntado si "esterilizar gatos -como hace Valencia- no es maltrato", además de abogar por el diálogo y criticar que el alcalde no los ha recibido.

Los colectivos contrarios a los festejos han hablado de "maltrato", "tortura", "anacronismo cultural" y "barbarie" para definir este festejo y han asegurado que "eso no es cultura" y que no van a parar "hasta la abolición".