El presidente de la Liga Javier Tebas, entrando a los juzgados
El presidente de la Liga Javier Tebas, entrando a los juzgados - ROBER SOLSONA

Juicio Levante-ZaragozaTebas reafirma sus sospechas sobre el presunto amaño y no desvela la identidad del jugador que le dio el soplo

El presidente de la Liga rechaza el argumento de la defensa sobre la traición al secreto profesional porque asegura que su cliente le pidió que denunciara

VALENCIAActualizado:

El presidente de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), Javier Tebas, se ha negado ante el juez a desvelar la identidad del exjugador del Real Zaragoza que le advirtió sobre el presunto amaño del partido que enfrentó al club maño y al Levante UD en la última jornada de Liga de la temporada 2010/2011, en la que el conjunto aragonés se salvó de descender de la primera categoría.

Tebas ha comparecido como testigo en la sexta jornada del juicio que se celebra en Valencia. El vicepresidente de la entidad deportiva en ese momento ha explicado que interpuso la denuncia que dio pie a la causa en marzo de 2013, cuando un exjugador del Zaragoza, ante la situación de concurso de acreedores del club, acudió a su despacho de abogados buscando asesoramiento legal.

Según su versión, el cliente, en medio de una conversación, le confesó que el equipo aragonés había transferido dinero a sus jugadores –cantidades sobre «100.000 euros»- para que fuera devuelto al club en efectivo con el fin de comprar el partido contra los granotas. Esta revelación fue el detonante para que Tebas acudiera a los juzgados y el motivo por el que la defensa de los 42 acusados pidió la nulidad del proceso, alegando que el máximo responsable de la competición nacional había traicionado el secreto profesional como abogado.

Sin embargo, el presidente de la Liga ha asegurado que cumplió con la encomienda de su cliente -cuya identidad se ha negado a desvelar-, que no quiso denunciar porque «sería señalado en todos los vestuarios como un chivato». «Me dijo: ponla tú, nunca desveles que he sido yo, ni desveles datos que me puedan señalar», ha relatado. Además, no volvió a hablar con él sobre este tema y no le cobró sus honorarios como abogado.

Tebas ha señalado que –de la plantilla del equipo aragonés- el doctor Villanueva, Prieto y Paredes eran los encargados de comunicarse con el Levante, mientras que el excapitán granota, Sergio Ballesteros fue quien recibió el dinero del club y «el encargado de hacer la distribución» entre los valencianistas. En fase de instrucción, Tebas afirmó que en el caso de Prieto no le cabía «ninguna duda» porque, aunque no tenía datos, existía cierta «rumorología» en el mundo del fútbol y se comentaba que «él era el mensajero».

Además, el fiscal ha hecho referencia a varias llamadas. La primera, días antes de ese partido, cuando el presidente del Deportivo de La Coruña Augusto César Lendoiro, equipo que también se jugaba el descenso y finalmente bajó de categoría, se pone en contacto con Tebas. Lendoiro le advirtió que Sergio González -un exjugador del Dépor y en ese momento componente de la plantilla del Levante- le había comentado el posible amaño. El dirigente de la Liga ha señalado que no le sorprendió la llamada porque los finales de temporada eran «bastante caóticos».

En ese momento, siempre según la versión de Tebas, este llamó al presidente del Levante, Quico Catalán, que desmintió - conforme a lo que le señalaban sus jugadores- que su equipo fuera a dejarse perder. No hubo contactos con el Zaragoza «porque no le pareció oportuno, ya que el señor Agapito Iglesias –expresidente del club- estaba en todas las conversaciones en relación a cosas raras», en ese momento, pero sí se lo comunicó al presidente de la Liga para «intentar desactivar esta situación», pues el delito de corrupción deportiva se había penalizado en 2010.

De acuerdo con su declaración, al final de la temporada 2011/2012, Tebas recibe la llamada de Fernando Roig Nogueroles, consejero delegado del Villareal, en un momento en el que este equipo estaba afectado y podía descender. Nogueroles se puso en contacto con la Liga para avisar de que había que «vigilar al Zaragoza» porque Javi Venta – exjugador del conjunto valencianista- le había comentado que los maños sobornaban algunos choques.

También ha resaltado que se reunió con el empresario del fútbol Enrique Pina, que le contó que «había un intermediario del Zaragoza para comprar partidos», que le habían encargado que «arreglase los dos o tres últimos partidos de la temporada» y que «tenía grabado cómo se lo encargaban».

A su salida de la Ciudad de la Justicia de Valencia, Javier Tebas ha comentado que la compra de partidos en aquella época «era más de la que tiene ser en una competición íntegra» en la que hay que defender que «lo sagrado es lo que ocurre en el terreno de juego». En tono irónico, el presidente de la Liga ha puesto el foco en la «interesante defensa» que están ejerciendo los letrados de los acusados, que a su vez le acusan de tracionar el secreto profesional, algo que no cree que vaya a ningún sitio.

El juicio, en ABC

La versión del Real Zaragoza y sus exdirectivos

La versión de los exjugadores del Zaragoza

La versión de los exjugadores del Levante (I)

La versión de los exjugadores del Levante (II)

Los acusados

El Zaragoza está acusado como persona jurídica -no así el Levante- al igual que su expresidente, Agapito Iglesias, dos exdirectivos, Francisco Checa y Javier Porquera, su exentrenador Javier Aguirre y el exdirector deportivo Antonio Prieto.

Los jugadores y exjugadores acusados son, por parte de aquella plantilla del Zaragoza, Maurizio Lanzaro, Toni Doblas, Paulo da Silva, Ander Herrera, Gabi Fernández, Jorge López, Braulio, Ponzio, Carlos Diogo, Ivan Obradovic, Adam Pinter, Javier Paredes, Leo Franco, Jarosik, Ikechukwu Uche, Lafita, Nicolás Bertolo y Said Boutahar.

De los que formaban parte del Levante, son Miguel Pallardó, Gustavo Munúa, Rafael Jordá, Sergio Ballesteros, Juanfran García, Javi Venta, Rubén Suárez, Xavi Torres, Wellington da Silva, Jefferson Montero, Robusté, Manuel Reina, Caicedo, Cristian Stuani, Vicente Iborra, Héctor Rodas, Xisco Muñoz y David Cerrajería.

Las penas

El fiscal solicita para los exdirectivos del club, dos años de prisión y nueve meses de multa con una cuota diaria de 50 euros. Para cada uno de los 36 futbolistas procesados se plantean penas de dos años de cárcel y seis de inhabilitación para la práctica profesional del deporte. La Liga eleva la petición hasta los cuatro años de prisión, la condena máxima prevista para delitos de corrupción deportiva.