Un momento del espectáculo de Ha-ya-to
Un momento del espectáculo de Ha-ya-to - ABC
Cultura

Los sonidos de Oriente resuenan en el Auditori Teulada Moraira con Ha-ya-to Drum Master

Los hermanos Kanazaski y la primera mujer maestra en Wadaiko japonés asombran al público alicantino

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La sala sinfónica del Auditori Teulada Moraira se impregnó el sábado de cultura japonesa gracias a la brillante ejecución de los artistas protagonistas del espectáculo HA-ya-to Drum Master, quienes impresionaron a una sala repleta con su talento, energía, ritmo, complicidad, precisión, música y danza del país del sol naciente, tal como han destacado fuentes de la organización.

Un montaje, que presentó la compañía Ópera 2001, incluido en el programa de actos conmemorativos del 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre España-Japón y que este espacio cultural acogió para acercar la cultura japonesa. Además, por primera vez visitaban España y el Auditori Teulada Moraira fue uno de los escenarios elegidos en su gira 2018.

Desde el minuto cero de la actuación el ritmo y la magia ya era una constante, ya que antes de abrir el telón el sonido vibrante ya sonaba en la sala ante la expectación del público, que les recibía entre aplausos. Los hermanos Kanazaski, Keita, Ryota y Yuta, junto a otros artistas invitados se presentaban a ritmo del Taiko (tambor japonés) donde la iluminación, escenografía y puesta en escena fueron ingredientes esenciales en todo el espectáculo.

Chieko Kojima durante su actuación
Chieko Kojima durante su actuación - ABC

Los intérpretes del Wadaiko expresaron a través de la música y danza ese arte milenario de la cultura japonesa, en el que los espectadores desde sus butacas comenzaron a realizar un viaje imaginario al país nipón de las cuatro estaciones mágicas. Un viaje que inició en primavera con la belleza de los cerezos en flor para transportarnos al verano, con su festival tradicional japonés, donde los artistas sorprendieron con una percusión explosiva todos en línea y a un ritmo meditativo y frenético a la vez.

La fuerza y la belleza de las mujeres japonesas representan el otoño, hermoso y melancólico a la vez, donde tomó el escenario Chieko Kojima, la primera mujer maestra del Wadaiko Drum Japón deleitando con su fuerza y ritmo, para finalizar con la última estación, el frío invierno. Todo ello junto a una iluminación que potenciaba aún más si cabe el fantástico espectáculo junto a la danza japonesa que conjugaba a la perfección con los músicos.

Más de dos horas de espectáculo enérgico, fantástico y sofisticado que entusiasmó a un público entregado cargándolos de energía positiva gracias a la brillante ejecución, profesionalidad y máxima complicidad y precisión de todos los artistas de HA-YA-TO. Una actuación que teletransportó a esas raíces, tradición, historia y, en definitiva, la cultura de un país, Japón.