Sólo dos agentes vigilan la llegada de alijos y pateras a través de las pantallas del SIVE

En regiones como Andalucía hay un operador por cada radarš El Gobierno alteró los datos sobre la formación del personal asignado a esta red

M. A. RUIZ COLL | ALICANTE
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Un total de 21 agentes de la Guardia Civil están asignados al Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) en la provincia de Alicante, según ha asegurado el Gobierno en una respuesta parlamentaria.

Aunque lo cierto es que habitualmente sólo dos agentes permanecen ante las pantallas que, en la Comandancia de Alicante, controlan el funcionamiento de los cuatro radares instalados en Cabo Roig (Orihuela), Santa Pola, San Antonio (Denia) y Sierra Helada (Benidorm).

Y a menudo hay una sola persona controlando los cuatro radares, según han confirmado a ABC fuentes vinculadas al operativo. Algo que no ocurre en los centros de control del SIVE de otras regiones como Andalucía, donde hay permanentemente un operador para controlar la pantalla de cada estación sensora.

Este hecho, sumado a la falta de formación de los operarios, explica parte de los constantes fallos que ha sufrido desde su puesta en marcha un sistema que ha costado 8,3 millones de euros, según precisó en su día la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares.

Sólo cinco aciertos

Desde que el pasado mes de septiembre comenzó a funcionar la red SIVE en Alicante, ha detectado cinco embarcaciones ilegales, incluyendo pateras y lanchas con droga. En el mismo periodo, han burlado su vigilancia otras doce embarcaciones ilegales. La última, la patera que el martes -el mismo día que se ponía en marcha la operación europea Índalo del Frontex- llegó a Santa Pola con trece inmigrantes argelinos. Tocó tierra sin ser interceptada a escasos metros del radar de Santa Pola, cuya cámara permanece averiada desde hace más de medio año.

En respuesta a una pregunta parlamentaria presentada por el senador popular Agustín Almodóbar, el Gobierno aseguró el pasado 3 de diciembre que «en el SIVE prestan servicio un total de 21 agentes de la Guardia Civil. Todos ellos han recibido formación especializada sobre el manejo del sistema que les fue impartida por la empresa instaladora de dicho sistema».

Escasísima formación

El Ejecutivo añadió que «desde que comenzó a funcionar el SIVE en la provincia de Alicante, la formación que reciben los operadores es continua hasta que obtienen los conocimientos necesarios. Esta formación es impartida por técnicos de la empresa instaladora del sistema y se ha complementado con el apoyo de un operador con experiencia en el SIVE de Algeciras, donde el sistema viene funcionando desde el año 2001». Y en la misma fecha, el Gobierno añadió a Almodóbar que «los operadores han recibido los cursos de formación necesarios para operar con dicho sistema».

Esa visión difiere de la ofrecida por fuentes vinculadas al SIVE, que insisten en que ninguno de los agentes del Centro de Control (COS) de Alicante ha recibido un curso de operador. Efectivamente, uno de los profesionales que desarrolla su labor en el SIVE de Algeciras permaneció durante dos semanas en Alicante para dar algunas indicaciones sobre el uso del sistema a los operarios de esta provincia. Pero los guardias jamás han recibido curso alguno de formación por parte de ningún técnico de la empresa fabricante (Amper), aunque tienen su voluminoso manual sobre la mesa.

Los propios profesionales de la Guardia Civil destacan que el SIVE es un sistema muy valioso y avanzado para detectar la llegada de pateras y luchar contra el narcotráfico en la costa. Pero recalcan que los constantes fallos registrados hasta ahora se deben a la falta de personal y la escasa formación que han recibido.

Muy discretamente, el Gobierno ya ha completado el despliegue del Sistema Integral de Vigilancia Exterior en las tres provincias de la Comunidad Valenciana, con una inversión global que suma 16,6 millones de euros. La subdelegada en Alicante, Encarna Llinares, presentó el pasado mes de septiembre la puesta en funcionamiento de las cuatro estaciones de la provincia. Con escasa fortuna: tan sólo 24 horas después apareció en el litoral alicantina una lancha que, presuntamente, había efectuado el desembarco de un alijo de droga sin ser detectada por los «ojos» del SIVE.

Ahora, Valencia y Castellón

Y una semana después, la provincia recibió una avalancha de cuatro pateras (tres de ellas llegaron a Santa Pola y otra a la isla de Tabarca), sin que el sistema advirtiera su presencia.

Quizá por ello, el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, ha preferido no presentar públicamente la entrada en funcionamiento de los dos radares emplazados en Valencia (en las inmediaciones de Cullera y Sagunto) y los tres de Castellón, que funcionan desde el pasado mes de noviembre en el parque natural de Serra d´Irta, Renegá de Oropesa y Faro de Nules.

El fallo más grave en el operativo, que no en el sistema, se produjo en marzo, cuando una lancha que presuntamente transportaba un alijo de droga recorrió todo el litoral alicantino, desde Murcia hasta el sur de Valencia, sin ser abordada por la Guardia Civil. El SIVE detectó su presencia pero los agentes del Servicio Marítimo no pudieron perseguir la lancha al no tener disponible en esos momentos ninguna patrullera.