Soler da por finalizada su etapa en el Valencia y cierra la puerta a Villalonga

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XAVI MORET

VALENCIA. Juan Soler, máximo accionista del Valencia, anunció ayer, mediante un comunicado, que no tiene ninguna intención de venderle sus títulos a Juan Villalonga, con quien aseguró que no ha adquirido «ninguna opción de compra escrita o verbal», y reiteró que Vicente Soriano «es el único que ostenta la titularidad de los derechos políticos de las acciones de Juan Soler y, por lo tanto, el único que mantiene un acuerdo contractual firmado para ejercer una opción de compra sobre las mismas», para lo cual habría entregado una cantidad a cuenta «que garantiza la seguridad de la operación de compra final».

El ex presidente del club intentó interrumpir así el ruido creciente que apunta a un posible regreso de Villalonga a Valencia con los 76,7 millones necesarios para convertirse en el máximo accionista del club. Sin embargo, a pesar de la noticia, el entorno del ex presidente de Telefónica mantiene la tranquilidad y analiza la nueva situación mientras decide si arroja la toalla o sigue adelante con sus planes.

Además, en el mismo comunicado, enviado únicamente a través de la Agencia EFE desde el despacho profesional de Juan Soler, se informó de que el empresario de la construcción abandona la vida pública unida al fútbol, a la que saltó cuando en junio de 2004 adquirió las más de 30.000 acciones del ex presidente Francisco Roig.

En la nota, Soler arremetió contra Villalonga, a quien la semana pasada despidió como gestor del club, y desveló que «hasta en tres ocasiones negó tener interés por comprar ni tan siquiera una acción del Valencia». En su escrito, Soler aclaró que «la relación contractual de Don Juan Villalonga ha quedado finiquitada y cobrada, en una cantidad cifrada en millones de euros», aunque sin desvelar la cifra exacta.

Por ello, Soler aseguró que «no tiene sentido» el anuncio de Juan Villalonga sobre su intención de presentar una oferta de compra por sus acciones. «Al estar ya cerrada la venta es inviable atender otras ofertas y menos la del señor Villalonga», explicó.

Sin embargo, hasta que no se materialice formalmente la transacción y Soler venda definitivamente sus cerca de 70.000 acciones a Soriano, el club seguirá envuelto en una enorme incerteza. Pese a que Soriano sigue empeñado en defender que la opción de compra de acciones que suscribió con Soler deja a Villalonga fuera de juego, lo cierto es que nadie se atreve a descartar un posible cambio de opinión del todavía máximo accionista, acostumbrado a protagonizar este tipo de piruetas.

Wollstein abandonará el club

Sin embargo, el ex vicepresidente sigue adelante con su proyecto y ayer protagonizó un importante golpe de efecto al anunciar la salida del club de Jesús Wollstein, quien el pasado viernes, durante la presentación del remozado consejo de administración, fue presentado como nuevo director general de la entidad.

El nuevo presidente, en un intento por desmarcarse de las acusaciones de continuismo, maniobró con astucia para despojarse de uno de las figuras más controvertidas del proyecto de Soler. De hecho, tras aterrizar en el Valencia como director de Comunicación, Wollstein se convirtió pronto en el hombre fuerte de Soler en el club y protagonizó un ascenso meteórico hasta convertirse en consejero delegado para controlar la gestión de Agustín Morera una vez Soler se decidió a abandonar la presidencia.

La elección del momento para anunciar la salida de Wollstein no fue baladí. De hecho, los nuevos rectores del club instrumentalizaron la noticia para mitigar la dureza de la rueda de prensa que la Agrupación de Peñas tenía previsto ofrecer tras una tensa reunión entre su presidente, Jaume Part, el nuevo consejero de comunicación, Miguel Zorío, el nuevo director de comunicación, Damiá Vidagany y el propio Soriano. La comparecencia tuvo lugar, pero más tarde de lo que estaba previsto debido a que el acuerdo para la rescisión del contrato de Wollstein pilló por sorpresa a los peñistas, quienes tuvieron que suavizar su discurso.

Durante su alocución, Part aseguró que iban a dar un margen de confianza a la nueva directiva de la entidad, aunque no disimularon su intranquilidad por los últimos acontecimientos que ha vivido la entidad. «Más que un voto de confianza es que, de momento, creemos en lo que nos han dicho, hay que darles el beneficio de la duda pero los hechos les pondrán en su sitio. Si hacen bien las cosas les apoyaremos y si no, lo denunciaremos», afirmó Part.

Part, que compareció junto a otros diez miembros de la Agrupación, leyó un comunicado en el que explicó que Soriano les había transmitido su proyecto. «Va a restaurar parcelas del club que están deficitarias, va a cambiar los estamentos de la entidad para reflotar esta nave, económica y socialmente», comentó. Asimismo, Part dijo que había transmitido al nuevo presidente valencianista «la inquietud e intranquilidad» que viven los aficionados por «la lamentable imagen que el club ha dado a todo el mundo en los últimos días».

El presidente de la Agrupación de Peñas admitió que la salida de Jesús Wollstein de la entidad influyó en que su actitud fuera menos beligerante. «Pensábamos que la gestión de este señor no había sido la que queríamos y su salida la reclamaba mucha gente», concluyó.