Imagen de archivo de un trabajador de Ford en la planta de Almussafes
Imagen de archivo de un trabajador de Ford en la planta de Almussafes - ABC
Motor

Los sindicatos de Ford alertan de una inminente reducción de plantillas en Europa

La multinacional comunicará este jueves sus planes para recortar gastos en el continente

VALENCIAActualizado:

Se acerca una fecha clave para el futuro de la factoría de Ford en la localidad valenciana de Almussafes y las perspectivas no resultan halagüeñas. De hecho, los sindicatos alertan de una inminente reducción de plantillas dentro del sector de la automoción en Europa.

Al respecto, el portavoz de UGT en la planta de Ford en Almussafes, Carlos Faubel, ha asegurado que el negocio automovilístico en Europa va a cambiar en los próximos años por el impacto del coche eléctrico y el vehículo autónomo, y conllevará una reducción de las plantillas actuales.

Faubel ha participado, a finales de la semana pasada, en una reunión en Detroit de representantes sindicales de casi todas las plantas de Ford en el mundo con el máximo ejecutivo de la multinacional, Jim Hackett.

En ese encuentro se ha hablado del futuro del automóvil, un negocio que va a experimentar una "transformación tremenda" y que va a afectar también al empleo, y de un posible acuerdo con Volkswagen, según ha indicado a Efe Faubel.

"Ford va a cambiar, y Ford Europa va a cambiar", ha afirmado Faubel, que ha señalado que de aquí hasta final de año la compañía va a comunicar "las diferentes situaciones de lo que pueda pasar".

La apuesta por otros tipos de vehículos y el paso del motor de combustión a eléctrico tendrá impacto en las plantas de producción "de manera natural" y todo indica que el negocio en Europa se va a reducir.

En el caso de Ford hay una reunión prevista en Colonia (Alemania) este jueves, y las decisiones que se adopten sobre las plantas de la multinacional en Europa tendrán consecuencias ya en 2019 y 2020. "Se esperan tiempos complicados", ha añadido el representante de UGT.

El pasado mes de octubre, el presidente de Ford Europa, Steven Armstrong, comunicó a los representantes sindicales que la firma del óvalo revisará «todas» las plantas de producción de vehículos y motores que tiene en el viejo continente (España, Inglaterra, Alemania, Turquía y Rumanía). Una decisiones «duras» que la enseña norteamericana concretará el próximo 15 de noviembre pero que pasan por el cierre de fábricos, el recorte de personal y la reducción de la producción.

Faubel considera que los cambios en la movilidad sitúan la industria del automóvil en un punto de inflexión al que, en el caso de Ford, se añade el factor de inestabilidad del brexit, dado que la compañía es líder en el mercado británico.

Para los sindicatos europeos, los cambios que se avecinan van a constituir un reto en el sentido de hasta qué punto van a afectar y cómo se pueden negociar sus efectos.