Simbología y tradición de las procesiones de Semana Santa

Simbología y tradición de las procesiones de Semana Santa

LUZ DERQUI| VALENCIA
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Las procesiones de Semana Santa esconden tras el colorido de su cofrades, la solemnidad de sus procesiones y la espectacularidad de los pasos, una complicada simbología, no siempre conocida por las miles de personas que acuden a contemplar los tradicionales traslados procesionales de las imágenes.

Durante la Semana Santa la Iglesia Católica recuerda los últimos días de la vida de Jesucristo, desde la entrada triunfal en Jerusalén y su pasión, hasta la resurrección que simboliza el triunfo del hijo de Dios sobre la muerte. De esta forma, se pasa de una celebración marcada por el luto, el silencio y la solemnidad, a la alegría desbordante simbolizada en las flores o los colores claros de las vestiduras.

Una de las características más llamativas de la Semana Santa son la vestimentas, especialmente de los capirotes, cuyo origen se remonta a la inquisición, Los castigados por motivos religiosos eran obligados a llevar un a prenda de tela que les cubriera el pecho y la espalda, llamado sambenito, además de un capirote o cucurucho de cartón en señal de vestimenta.

Por su parte, el historiador valenciano Francisco Amat destaca la Edad Media como el origen de esta tradición, «la penitencia tenía que ser anónima, no debía saberse quien era la persona que la hacía, y el capirote iguala a todos, no se sabe si la persona que se oculta tras la caperuza es alta o baja...».

LITURGIA DE LOS COLORES

La única distinción está en los colores, y es que estos juegan un importante papel en estas celebraciones, Existe, según Amat, «una verdadera liturgia de los colores». Así, la cofradía de Ecce-Homo viste de morado, que simboliza las moraduras de Cristo tras la pasión, la Hermandad de María Santísima de las Angustias lleva la capa color azul, símbolo de la Virgen María. Además, hay túnicas y capas rojas, como símbolo de sangre, y otras que simbolizan la eucaristía, el dolor o la alegría de la resurrección. Hasta la Cofradía de los Granaderos esconde en su ropaje símbolos de la pasión, ya que mientras que en el Viernes Santo visten pantalón negro como muestra de luto y dolor, en el domingo de Pascua el color es blanco, al igual que las capas de todos los cofrades.

Por otra parte, el Báculo, bastón que lleva cada Vesta, con un anagrama de la cofradía a la que pertenece como remate, se adornan con flores el Domingo de Pascua, para simbolizar la alegría por la Resurrección de Cristo.

Junto a las vestas o nazarenos que procesionan estos días, se pueden ver Corporaciones de Sayones, Longinos y Granaderos, personajes únicos de la Semana Santa Marinera,

SOLDADOS CRUZADOS Y ROMANOS

Los Sayones, simbolizan a los soldados cruzados de la Edad Media que fueron a Tierra Santa a reconquistar los Santos Lugares y buscar reliquias de Cristo.

Vestidos con casco metálico con plumero y largas melenas postizas, estos personajes, según recuerda Amat, están presentes en la literatura, ya que un sayón es uno de los ejes triángulo amoroso de la novela «Flor de Mayo» de Vicente Blasco Ibañez.

Junto a los Sayones, se puede encontrar en los poblados marítimos la Corporación de los Longinos. Si aquellos representan a los cruzados cristianos, estos son símbolo de la guardia pretoriana romana. El nombre de Longinos procede de la tradición recogida en los evangelios apócrifos, no aceptados por la iglesia, que cuentan que fue un soldado al que llamaban Longino quien abrió con su lanza el costado de Cristo crucificado. Esta corporación viste trajes de romanos, al igual que la Corporación de Pretorianos, formada por un grupo de entusiastas trabajadores portuarios.

Tampoco hay que olvidar a los Granaderos, que simbolizan a aquellos soldados napoleónicos del ejercito francés que, en uniforme de gala, deban escoltada a la imagen de la virgen de la Soledad en la procesión del Santo Entierro por orden del Mariscal Suchet para ganarse la confianza de la población.

Y junto a estos personajes, la Semana Santa Marinera se caracteriza por la presencia de numerosos personajes, unos salidos del nuevo testamento como Salomes, Dolorosas, Samaritanas, Verónicas, Poncio Pilato o Cristo Resucitado, y otros, recuperados del Corpus, como es el caso de Judith, Ruth o Esther.

Cada uno de estos personajes lleva un objeto relativo a su significado, así la Samaritana porta un cántaro, Marta pan y vino, la tres Marías sudario y perfume, la Verónica el paño con la faz de Cristo, Pilato la sentencia, Salomé la cabeza de Juan Bautista y la Soledad un puñal en el pecho. Además, se encuentra la Fe con una venda en los ojos, la Esperanza que lleva un ancora y la Caridad un corazón.