Vigilancia policial en una zona de ocio de Benidorm
Vigilancia policial en una zona de ocio de Benidorm - JUAN CARLOS SOLER
Alicante

Siete años de cárcel por violar a una turista francesa en los aseos de una discoteca en Benidorm

El agresor tapó la boca a su víctima para que no pidiera auxilio y luego hubo una pelea entre los amigos de ambos

ALICANTEActualizado:

Un hombre ha sido condenado a siete años de prisión por violar a una turista francesa -a la que acababa de conocer- en los aseos de una discoteca de Benidorm a donde la acompañó y donde le tapó la boca agarrándola por el cuello para impedirle que pidiera auxilio.

El agresor sexual, de 29 años de edad, también deberá cumplir otros 10 años de libertad vigilada por este delito.

La sentencia considera probado que, el 17 de agosto de 2018, el procesado conoció a la mujer mientras se encontraban en esa discoteca y aprovechó la oportunidad de acompañarla al baño para introducirse a la fuerza con ella en una de las cabinas.

Allí, la cogió por los hombros y la situó contra la pared, tras bloquear la salida del baño, y comenzó a besarla y a tocarla en contra de su voluntad.

Después, según el fallo, la penetró sin su consentimiento y sin que ella pudiese pedir ayuda, incluso pese a que una amiga había acudido en su busca, puesto que el ahora condenado la había agarrado por el cuello y le había tapado la boca.

Más tarde, el agresor abandonó el baño y su víctima pudo contar lo ocurrido al grupo de amigos con los que había acudido a la discoteca desde el municipio alicantino de Calpe, donde se encontraban pasando las vacaciones.

En ese momento se produjo una discusión y una pelea entre los amigos de la víctima y los acompañantes del ahora condenado. El proceso fue también increpado en el aparcamiento de la discoteca, hasta que cogió su coche y abandonó el lugar.

Cuando los agentes de la Policía Nacional acudieron a la discoteca, tanto los amigos de la víctima como el portero les relataron los hechos y facilitaron una descripción del agresor.

El procesado alegó en su defensa durante el juicio sobre esta causa, celebrado entre el 15 y el 16 de julio, que no se había producido la agresión sexual.

Sin embargo, el tribunal concluye que sí existió dicha violación, a la vista de las pruebas de ADN y de los relatos facilitados tanto por la víctima como por su amiga, el portero de la discoteca y los agentes de Policía.

"La declaración de la agraviada, junto con otras pruebas que la corroboran, ha llevado a este tribunal a la plena convicción probatoria sobre tal calificación jurídica, pues hubo violencia, además de falta de consentimiento de la víctima", expone la resolución judicial.

El condenado, que se encuentra en prisión preventiva en relación a estos hechos, también deberá indemnizar a la víctima con una suma de 15.000 euros por los daños físicos y psicológicos sufridos.