Imagen de Pedro Sánchez y Ximo Puig con la exministra Carmen Alborch
Imagen de Pedro Sánchez y Ximo Puig con la exministra Carmen Alborch - ROBER SOLSONA
Política

«Sánchez paga ya»: dos protestas para las dos horas de la visita fugaz del presidente a Valencia

El jefe del Ejecutivo evita de nuevo a la prensa en su viaje para asisitir a la festividad de la Comunidad Valenciana

VALENCIAActualizado:

La misma mañana que ha trascendido su negativa a comparecer en el Senado para dar explicaciones sobre su tesis doctoral, el presidente del Gobierno ha pasado de forma fugaz por Valencia. Rodeado de unas extraordinarias medidas de seguridad en una ciudad blindada por más de mil policías en el día de su festividad autonómica, Pedro Sánchez ha mantenido su máxima de esquivar a los medios de comunicación.

El presidente del Gobierno ha llegado al filo de las diez de la mañana al Palau de la Generalitat, donde ha asistido al acto institucional con motivo del 9 d'Octubre, festividad de la Comunidad Valenciana, en el que han recibido la Alta Distinción el dispositivo que acogió la llegada del buque Aquarius y la exministra de Cultura socialista Carmen Alborch.

El dispositivo de seguridad ha evitado que Sánchez se topara con las dos protestas convocadas con motivo de su visita a Valencia. En un flanco de la sede del Gobierno valenciano le esperaban las brigadas forestales de la Generalitat que ha recibido al presidente al grito de «Sánchez paga ya». Los bomberos, que permanecen en huelga indefinida desde el mes de septiembre, han reclamado a golpe de cacerola el aumento salarial que acordaron la Generalitat y la empresa pública Tragsa, que sigue a la espera de la autorización del Gobierno.

Al otro lado del Palau de la Generalitat se apostaba el sindicato de policías Jusapol, que reclama la equiparación salarial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

El cordón policial ha impedido que los manifestantes se toparan cara a cara con el presidente del Gobierno, que ha sido aplauido por un grupo de ciudadanos a su acceso al Palau de la Generalitat junto al ministro de Fomento, el valenciano José Luis Ábalos, quien ha ejercido de anfritrión.

La ceremonia ha arrancado con retraso y se ha cerrado con un breve discurso del jefe del Ejecutivo, en el que Pedro Sánchez ha defendido la vigencia del Estado de las Autonomías coincidiendo con el cuadragésimo aniversario de la Constitución porque «no puede haber democracia en nuestro país si no se reconoce esa diversidad territorial en forma de estado autonómico y no puede haber esa diversidad reconocida territorialmente sin una democracia».

Imagen de Sánchez y Ábalos a suu llegada de Valencia
Imagen de Sánchez y Ábalos a suu llegada de Valencia- EFE

Las palabras de Sánchez se han entremeclado con los gritos de las protestas que no han cesado durante las cerca de dos horas que ha durado el acto institucional, en el que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, han aprovechado para reclamar al jefe del Ejecutivo un nuevo modelo de financiación autonómica y más inversiones para la Comunidad Valenciana a la que Sánchez, en una alusión implícita al soberanismo catalán, ha ensalzado como «ejemplo de convivencia».

Por su parte, Puig ha aprovechado su alocución para advertir de que el estado autonómico "muestra signos de agotamiento", pero ha precisado que la receta ante esta situación "no es recentralización sino profundización federal".

Tras la interpretación del himno regional y la versión corta del español, Sánchez ha abandonado el Palau de la Generalitat acompañado de Puig. No se ha parado ante el medio centenar de periodistas que aguardaban en la puerta. Sí que lo ha hecho con unos viandantes que le han solicitado un «selfie», en lo que ha sido su último gesto en una fugaz visita antes de emprender el camino de vuelta a Madrid.