Imagen de Juan Ripollés
Imagen de Juan Ripollés - EFE
CULTURA

Ripollés se pasa al diseño de alta joyería

El autor de la escultura del aeropuerto de Castellón trabaja en un encargo de una firma suiza

CASTELLÓNActualizado:

Genio y figura. El artista Juan Ripollés (Alzira, Valencia, 1923) se ha embarcado en el ambicioso encargo de una firma suiza de alta joyería para diseñar una colección limitada, disponible en 2016, con la que este escultor, reconocido internacionalmente y famoso por su estilo peculiar basado en la naturaleza, explora una nueva vía creativa.

Así lo ha anunciado Ripollés en una entrevista concedida a EFE en la que también ha estado presente el impulsor de este proyecto y amigo del artista, el marchante de arte suizo Guy Sublet.

En su icónica casa de la pedanía de Mas de Flors, en Sant Joan de Moró (Castellón), Ripollés trabaja y mantiene el contacto con la naturaleza en su huerto y con sus animales -varios burros, gallinas y cabras- cuando no viaja por medio mundo exponiendo sus obras.

En un paréntesis entre una exposición en Bélgica y un inminente viaje a Holanda, donde supervisará la instalación de una escultura suya de grandes dimensiones, Ripollés se reúne en su casa con Sublet para ultimar los detalles de la colección de joyería que estará a la venta a principios del próximo año.

Para Sublet, esta es la historia "de una gran amistad y de veinticinco años de trabajo conjunto" que ha derivado en un contrato por el que Ripollés ha diseñado esta colección.

Las piezas están elaboradas en oro, oro blanco y oro rosa con incrustaciones de piedras preciosas, principalmente diamantes y diamantes negros.

El estilo de Ripollés queda reflejado en cada una de las piezas de una colección que tendrá una tirada limitada, con una fabricación máxima de 33 ejemplares de cada diseño, y que también ofrecerá al cliente la oportunidad de crear su pieza única a demanda.

Ripollés explica que su inspiración es "la vida". La inspiración, en su opinión, "no es un ente que va volando por las nubes, sino que eres tú y tú eres tu vida". "La inspiración es trabajo y vivir", añade para defender sin rubor: "Los creadores somos como los jilgueros que cantan su vida".

«Los creadores somos como los jilgueros que cantan su vida»
Juan Ripollés

Reconoce sentirse asombrado por la sorpresa que, dice, ha causado su colección en el mundo de la alta joyería, mientras que el marchante suizo señala que es "realmente interesante porque ha sobrepasado las líneas de la normalidad establecidas en la joyería".

Esto se debe, a juicio del artista afincado en Castellón, a que no tiene miedo porque carece del suficiente conocimiento: "En el mundo de la creatividad, el miedo es un enemigo" y el conocimiento "despierta miedo".

"Soy atrevido sin saberlo, como aquel que dicen que es un héroe pero en realidad tenía mucho miedo y se defiende al encontrarse en una situación límite: no es un atrevido, sino un inconsciente", confiesa.

Nacido en Alzira (Valencia) en 1932, Ripollés asegura que a sus 83 años aún no se ha hecho mayor: "Hago lo mismo que cuando era pequeñito. Pensaba: un día me haré mayor y seré una persona como los demás, pero no hay manera".

"Un niño no tiene miedo", asegura el artista, y eso le ha hecho ser atrevido profesionalmente en todas las partes del mundo, incluso cuando llega a un lugar donde se expone su obra y allí creen, erróneamente a su juicio, que sabe "mucho". "Pero no sé", añade.

Imagen de Ripollés tomada durante la entrevista
Imagen de Ripollés tomada durante la entrevista - EFE

Sobre su desembarco reciente en Oriente, donde ha protagonizado varias exposiciones, declara: "El entusiasmo que despierto allí va más allá de mi propia voluntad".

Y sobre el polémico aeropuerto de Castellón, cuya entrada preside una enorme escultura suya de la que tuvo que desmentir que estuviera inspirada en su promotor y expresidente de la Diputación provincial, Carlos Fabra, actualmente en prisión, confiesa que aún no ha hecho uso de él para viajar.

"Lo hemos maltratado mucho innecesariamente", lamenta para señalar que las infraestructuras "son imprescindibles para el presente y para el futuro", pero "la ansiedad" o "la incultura" hacen que se reaccione de forma injusta ante algunas de ellas.

Según Ripollés, el aeropuerto castellonense, inaugurado en 2011 y que este año ha comenzado a operar vuelos regulares, "es una criatura que hay que cuidar para el futuro" y para contribuir a "un turismo de excelencia, más allá del bocadillo y el sol".