Los críticos con Ripoll registran su lista con 66 avales en la Junta Electoral

El presidente del PP de Alicante se propone a sí mismo para intentar negociar hasta mañana, mientras Génova evita tomar partido

ALICANTE Actualizado:

El presidente de la Diputación y del PP de Alicante, Joaquín Ripoll, apura sus cada vez más escasas opciones de encadenar un tercer mandato al frente de la institución. Los ediles críticos registraron ayer por la mañana la lista a la Diputación liderada por Luisa Pastor —y de la que no forma parte Ripoll—ante la Junta Electoral. Y lo hicieron con 66 avales, el 75% del total de la comarca. Una cifra que impide el registro de una segunda lista.

Con todo, el presidente provincial intenta negociar su inclusión con la mediación de Génova, con mañana miércoles como fecha límite. Para ello, la dirección provincial desestimó ayer «por unanimidad», en un comité ejecutivo extraordinario, apoyar la lista alternativa de Pastor, y aprobó otra integrada por dirigentes de la confianza del presidente provincial: el propio Ripoll, Pedro Romero (Torremanzanas), Sebastián Cañadas (Muchamiel), José Ramón Varó (Aigües) y Amadeo Lario (Xixona).

El objetivo ahora es negociar «a múltiples bandas» hasta mañana por la tarde, cuando deben votarse en la Junta Electoral los diputados de la comarca de l'Alacantí. No obstante, tal como ha venido publicando este periódico, todo parece indicar que la dirección nacional del PP no prevé realizar ningún pronunciamiento público a favor del presidente provincial —que hoy participará en un acto institucional en Madrid, y podría aprovechar para visitar Génova—. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, se limitó a contestar a los periodistas que «el PP sigue trabajando para encontrar la mejor solución para los alicantinos y valencianos».

Fuentes del partido explicaron que Génova pretende mantenerse al margen de la pugna por la Diputación, aunque la sigue de cerca, y no tiene previsto mediar más allá de lo imprescindible. De hecho, varios cargos del PP consideran a Ripoll un dirigente amortizado, tras los malos resultados obtenidos en sus feudos y por la ruptura del PP de Benidorm. Y, sobre todo, una vez que el registro de avales ha evidenciado que no tiene el respaldo de sus compañeros de siglas en su propia circunscripción.

El propio Ripoll evitó ayer hasta en dos ocasiones valorar el apoyo de la dirección nacional del partido, y a preguntas de los periodistas se limitó a decir que se siente «respaldado por los votos» que ha recibido el PP en la provincia, y por los «estatutos» que otorgan a la dirección provincial la competencia de proponer a los candidatos.

Sin Génova como árbitro, Ripoll está obligado a negociar en una posición de desventaja, aunque podría hacer valer su control de otras comarcas —como la Vega Baja, Alcoy o el Alto Vinalopó— para forzar a los alcaldes críticos con su gestión a incluirlo como candidato, a cambio de entregar la mayoría de los veinte escaños provinciales a los afines a la dirección regional.

Ripoll, visiblemente molesto con la iniciativa de los alcaldes críticos —que aritméticamente le impide acceder a la Diputación—, deslizó que se podrían adoptar medidas disciplinarias contra los promotores de la lista alternativa, aunque dijo no ser «partidario» de abrir un conflicto. «Aunque la ley electoral lo permita, no acatan los estatutos del PP».