Guillem Bertomeu - LLETRAFERIT

Ribó el investigado, Ribó el imputado

«Las peroratas de dignidad y lecciones de ética y moral de los políticos del cambio tienen el recorrido muy corto»

Guillem Bertomeu
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Empezamos la semana con el alcalde Valencia, Joan Ribó, investigado como presunto autor de delito de prevaricación administrativa, vulneración de derechos y ocultación de información a la oposición, por la ya más que famosa encuesta fallera, donde preguntaban de casi todo menos de fallas. El alcalde negó durante más de 200 días el acceso a tal información.

Es anecdótico cómo el propio Ribó trata este asunto. Comenta que está investigado, no usa la palabra imputado, y son sinónimas, pero en la información política una parece que tiene más mancha que la otra. Imputado e investigado se refieren a aquella persona que tiene que dar cuenta de sus actos ante la justicia. Una persona contra la que se presenta una querella, denuncia o se deduce testimonio por un determinado asunto, con apariencia presuntamente delictiva, para que dé explicaciones de su actuación, o falta de ella, debidamente asistido por un abogado defensor, y con todos los derechos constitucionales a la presunción de inocencia. Así que aunque lo intenté ocultar ante los micrófonos de los medios, el alcalde Valencia está imputado, con todas las letras.

Tal tozudez de disfrazar las palabras es muy propia de la izquierda mediática. Desde la oposición hicieron política a este respecto. Todo aquel que esté imputado debería dimitir, lo repitieron hasta la saciedad. Ribó habla de que su caso no es lo mismo, porque él siempre se ha referido a casos de corrupción. Siempre hay excusas para uno mismo, querido lector.

Imagen de archivo del alcalde de Valencia. Joan Ribó
Imagen de archivo del alcalde de Valencia. Joan Ribó - ROBER SOLSONA

El alcalde de Valencia ya en 2016, armado de valor, habló de que dimitiría si le imputaban por el caso de las facturas de un viaje a Galicia, donde gastó 7.200 euros, para celebrar el “primer aniversario de los gobiernos del cambio”. Un viaje con más contenido electoralista y político que otra cosa. Aquel tema no pasó a mayores, pero en este caso ya hay imputación de por medio.

Las peroratas de dignidad y lecciones de ética y moral de estos políticos del cambio tienen el recorrido muy corto. Siempre piden la mayor exigencia contra su rival político pero cuando se refieren a ellos mismos miran hacia otro lado. Más de lo mismo, ni nueva política, ni vieja…..es aferrarse al cargo cuando uno lo disfruta, está por encima de siglas.

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