Imagen de Rebeca Bitrus junto al cardenal Cañizares
Imagen de Rebeca Bitrus junto al cardenal Cañizares - AVAN
Religión

Rebeca Bitrus, víctima de Boko Haram: «Nunca perdí la Fe a pesar del maltrato y las violaciones»

El cardenal Cañizares agradece el «testimonio de Fe y su perdón» tras su secuestro a manos del grupo terrorista

VALENCIA Actualizado: Guardar
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El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, agradeció a la joven nigeriana Rebeca Bitrus, que permaneció dos años secuestrada por el grupo terrorista Boko Haram, “su perdón y su testimonio, que nos da aliento y ánimo y nos dice que aunque los hombres abandonen a Dios, él nunca nos abandona”.

La joven nigeriana participó ayer en un acto organizado por la fundación pontificia “ Ayuda a la Iglesia Necesitada” (Aid to the Church in Need- ACN España), en el que narró que “a pesar de todo lo vivido, el secuestro, la muerte de mi hijo, fruto de una violación, y el maltrato sufrido, nunca perdí la fe en Jesucristo y he perdonado”.

El Arzobispo, que previamente recibió a Rebeca Bitrus en el Palacio Arzobispal, destacó el valor de los cristianos perseguidos, “pero nosotros, que estamos acostumbrados a ser espectadores, tenemos que ser protagonistas, identificarnos de verdad con los que sufren y no podemos rezar si no tendemos nuestra mano y no compartimos ese sufrimiento de tantos hermanos en países que sufren persecución religiosa”.

“Nunca en la historia se ha vivido una persecución a los cristianos como la actual”, subrayó el Cardenal, que añadió que tanto Rebeca como el padre Innocent, sacerdote nigeriano que la acompaña, “ofrecen un testimonio de Jesucristo vivo”

Asimismo, el Cardenal hizo hincapié en el perdón que Rebeca ha dado “muy distinto a nuestro mundo, donde hay odios, venganzas, intereses particulares y olvido del que sufre, y sólo de Dios vendrá el auxilio para cambiar el mundo”.

En el acto celebrado en San Lorenzo, que finalizó con una vigilia de oración por los cristianos perseguidos en el mundo, también participaron el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Arturo Ros; el padre Innocent; y los responsables de AIN-ACN en España y Levante, Javier Menéndez Ros y Alvaro Pérez, respectivamente.

Rebeca fue secuestrada por los terroristas de Boko Haram el 21 de agosto de 2014 cuando “en casa oímos que venían, corrí con los niños hacia un lado y mi marido hacia otro, pero a mí me cogieron”, señaló la joven.

También explicó que Boko Haram, a ella y al resto de mujeres secuestradas, les enseñaban el Corán “para llegar a ser yihadistas” y contó que mataron a su hijo, fruto de la violación de un terrorista, fue maltratada y la obligaron a trabajar.

Según relató la joven nigeriana, siempre se apoyó en la oración, incluso cuando les obligaban a rezar las oraciones islámicas, y destacó que fue la Iglesia católica y el obispo de su diócesis quienes le ayudaron a rehacer su vida y su matrimonio tras huir del campo donde estaba secuestrada, y también “a perdonar lo que me hicieron y a aceptar al hijo que me dieron”, en referencia a otro niño que tuvo fruto de otra violación.

Por su lado, el padre Innocent, sacerdote nigeriano, agradeció la labor de ACN en Nigeria, sobre todo “apoyando seminarios y ayudando a la reconstrucción de iglesias destruidas”, mientras que Javier Menéndez, director de ACN España, recordó que 334 millones de cristianos sufren persecución en todo el mundo y Nigeria es el país más letal para los cristianos.