Imagen difundida por los colegiados castellonenses junto con su denuncia de la agresión y los incidentes en el partido
Imagen difundida por los colegiados castellonenses junto con su denuncia de la agresión y los incidentes en el partido - SINDICATO DE ÁRBITROS

RafalafenaDenuncian la «brutal paliza» de siete individuos a un jugador de fútbol juvenil

Según el acta arbitral del partido suspendido entre dos equipos castellonenses, el adolescente requirió hospitalización y se insultó y amenazó al colegiado

VALENCIAActualizado:

El Sindicato de Árbitros ha denunciado este miércoles la "brutal paliza" que propinaron siete individuos -dos jugadores rivales y cinco aficionados- a un futbolista del C.F.Rafalafena de Castellón, de la Segunda División Regional Juvenil. Ha ocurrido durante el encuentro frente al Sportiu Primer Moli Castelló A, el pasado 5 de febrero en la Ciudad Deportiva Chencho, situada en Castellón.

Como consecuencia de los golpes, el joven requirió seis puntos de sutura en la boca y "numerosas contusiones" por todo el cuerpo y tuvo que ser trasladado en ambulancia a un hospital, según explica la organización sindical en su web, donde también denuncia insultos racistas y amenazas hacia el árbitro del encuentro.

El sindicato también ha publicado el acta del partido, en el que el árbitro reproduce algunos de los insultos que recibió en el transcurso del partido, como "árbitro, eres un puto payaso de mierda, gilipollas" o "como te vea por el Grao te voy a romper la puta cabeza", después de que tomara la decisión de expulsar a uno de los jugadores.

Xenofobia

El colegiado también relata cómo después de esta expulsión, el delegado de uno de los equipos que disputaban el partido invadió el terreno de juego, agarró al árbitro por el brazo mientras le pedía explicaciones y le robó la llave de su vestuario, para después no dejarle acceder a estas instalaciones para resguardarse hasta la llegada de las fuerzas de seguridad.

También destaca en su escrito los insultos racistas que sufrió durante el transcurso del partido, como "árbitro sudaca de mierda" o "puto panchito, vete a pitar y a cantar rancheras a tu país hijo de puta".

Por todo ello, decidió suspender el partido en el minuto 80, ante la invasión del campo por parte de algunos aficionados y la situación generada, en la que "peligraba la integridad física", según sostiene el colegiado. Las fuerzas de seguridad tuvieron que acompañarle hasta su vehículo para que abandonara las instalaciones deportivas.

El Sindicato de Árbitros ha defendido, tras la exposición de estos hechos, que les "educan para aguantarlo todo" y que el encuentro tenía que haberse suspendido "mucho antes de la brutal paliza", al tiempo que han exigido "una explicación" a la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, ya que "este caso solo es uno más". "La violencia en el fútbol se ha normalizado y más si es contra el árbitro. Otra brutal paliza sin respuesta", concluye el comunicado.