Vicente Boluda, ayer, en las instalaciones de los astilleros de Unión Naval

«Queremos entrar en el Plan AGUA, pero no hay proyectos para ejecutar» «Mientras Virosque se presente no moveré un dedo que no sea a su favor»

Boluda resta importancia a las trifulcas empresariales y se centra en lo práctico: «El ejemplo a seguir en el terreno político es el que han dado Camps y Pla en la reforma del Estatuto»

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«El presidente Camps y Pla han dado un ejemplo de cohabitación entre partidos con el Estatuto»

-¿Vaticina un cambio en Aguas de Valencia tras la venta de Saur?

-Los fondos de inversión compran las cosas para hacerlas crecer rápidamente y, en tres o cuatro años, venderlas al mejor precio, o trozearlas y ponerlas en el mercado. Eso nunca se produce antes de un año, y el fondo que compró Saur lo hizo hace ahora seis meses.

-Pero a usted le interesaran.

-Y como yo hay setenta y dos en cola.

-¿No habrá cambios a corto plazo?

-Salvo algún giro inesperado, no.

-¿Una oferta de Aguas de Barcelona, por ejemplo?

-Es muy difícil que ese 33% del capital de Saur lo compre alguien sin el acuerdo con alguno de los socios actuales, que tenemos en nuestra mano el 55%. Ese 33% es una participación minoritaria. Los señores de Saur nunca han sido dueños de Aguas de Valencia. Con algún socio más sí tendrían una mayoría que hoy no tienen, porque son un socio más. Ese 33% le vale a la hora de recoger beneficios, pero es una participación mi-no-ri-ta-ria.

-Pero sí ha habido contactos políticos con el Canal de Isabel II.

-Supongo que estarían encantados de comprar ese 33%, pero repito, es una minoría, y los socios actuales no están por la labor de vender.

-¿Está muy politizada Aguas?

-No es una empresa con intereses políticos. Lo que pasa es que nuestros clientes son las Administraciones públicas y entonces es compleja la relación, pero en absoluto hay intereses políticos. Yo por lo menos jamás he recibido una instrucción política de hacer blanco o negro. Jamás.

-¿Tampoco en los famosos viajes a París?

-Ni yo ni mi consejo hemos tenido constancia nunca de nada de eso.

-La compañía sigue creciendo, a un ritmo del 22% este año.

-Mantenemos un recorte constante de costes desde hace tres años que eleva los márgenes de explotación.

-¿Tienen previsto participar en las obras del Plan AGUA?

-Ese negocio lo tocamos, pero todavía no hay ningún proyecto que ejecutar. Cuando salgan las licitaciones seguro que estaremos ahí. Las desaladoras son al fin y al cabo depuradoras, y nosotros gestionamos ya 360.

VICENTE BOLUDA

Presidente del Grupo Boluda y vicepresidente de la Cámara de Valencia

VALENCIA. Vicente Boluda, naviero de estirpe, presidente de Aguas de Valencia y empresario de éxito, se posiciona por la continuidad de Virosque.

-Usted es vicepresidente primero de la Cámara de Comercio porque se lo pidió Virosque. Nunca ocultó que le gustaría presidir algún día la institución. Ahora que el presidente anuncia que se vuele a presentar, ¿cuál es su posición?

-Me parece formidable. Virosque cogió la Cámara en situación delicada y la ha saneado hasta llevarla a donde está. Merece inaugurar la nueva sede y veo «logiquísimo» que se presente.

-Sin embargo, el presidente del IVEFA, Mario Mariner, se ha postulado para optar al cargo ¿Tiene constancia de esos movimientos?

-No. En la Cámara se abren unas elecciones y el pleno es el que elige al presidente, por lo que me parece fenomenal que en un país libre se presenten uno, dos o los que quieran. Está muy bien.

-¿Le gustaría optar a la presidencia cuando Virosque la abandone?

-El día que Arturo no se presente, ya hablaremos. Pero mientras no sea así, considero bueno para la Cámara que sea reelegido, y yo, como vicepresidente de él, que fue quien me trajo, tengo un deber de lealtad. Por lo tanto, mientras Virosque se presente, Vicente Boluda no va a mover un dedo que no sea a favor de su reelección.

-Pero, ¿estaría dispuesto a presentar su candidatura una vez Virosque deje la presidencia?

-No lo sé. Eso depende de las circunstancias de cada momento. Siempre he dicho que me gustaría ser presidente, pero mis palabras no se han interpretado bien. ¡Claro que me gustaría ser presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, como si me dice si me gustaría ser presidente del Gobierno de España o de la ONU! Otra cosa es que uno se mueva o hagas algo por serlo.

-¿Y se va mover para ello?

-Hoy por hoy en absoluto. Mientras esté Arturo, para nada.

-Ya en el terreno de lo pragmático, ¿qué opina de la situación política, con el PSOE gobernando en España y el PP en la Comunidad?

-Es una situación muy complicada, pero confío en que el ejemplo que ha dado el presidente Camps con Pla en el acuerdo para la modificación del Estatuto sea la pauta clara de la cohabitación entre las Administraciones, porque han de primar los intereses de la región por encima de los partidos.

-Como presidente de la Asociación Naviera ha criticado con dureza los planes del Gobierno para el Puerto de Valencia.

-Yo velo por los intereses de la comunidad portuaria, y si ante cualquier gobierno, sea del PP, del PSOE o de IU, yo creo que las infraestructuras se quedan cortas, lo tengo que criticar. Pero no al Gobierno socialista, sino a un Plan de Infraestructuras que lo veo poco ambicioso para la región.

-¿Y cómo ve la «guerra del agua»?

-Hay importantes empresarios agrícolas en esta Comunidad, y también de otro tipo, que necesitan agua. Eso es lo que debemos exigir. Que haya agua y que sea de calidad. Pero son los políticos los que deben saber cuál es el camino mejor y más rápido.

-¿Y cuál es el camino para usted?

-Puede que le diga una barbaridad técnica, pero... ¿por qué no al agua del Ebro? ¿Por qué no hacemos como los romanos? ¿Por qué no traemos agua del Ródano, que está aquí al lado?

-Pero este Gobierno no está por los trasvases precisamente.

-Si esto se desertiza, tarde o temprano se desertizará el resto del país. Yo no sé por qué no empezamos a bajar agua de fuera. ¿No bajan los camiones por las carreteras? ¿Por qué se hacen canales de gas o de petróleo y no de agua? Territorios como Cataluña se beneficiarían. Además, si un señor de Alemania o Noruega quiere venir a jugar al golf, ¿por qué no vamos a traer el agua de sus países? Hoy en día se pueden hacer infraestructuras de ese calibre. ¿No vamos a pagar las desalinizadoras? Pues paguemos el agua.

-¿Está en contra de la desalación?

-No. El problema es que el agua procedente de la desalación hay que mezclarla con otra para que sea de calidad.

-El agua marca el devenir en una economía valenciana que ahora crece menos que la nacional.

-La economía funciona bien, salvo sectores como el textil o el azulejero, por culpa de la competencia de países del tercer mundo. Para solventar eso es necesaria la imaginación y la calidad, y no insistir en la cantidad.

-¿Qué perspectivas tiene su empresa de astilleros?

-Fenomenales, ya que cuando compré Unión Naval la ajusté a lo que debía de hacer, que era otro tipo de buques. No se gana una locura pero das trabajo y generas riqueza.

-¿Compraría usted Izar?

-La intención de la SEPI es una misión imposible. No han visto el problema real, porque mezclan churras con merinas. Vender en bloque todos los astilleros apartados de la industria militar es totalmente inviable.

TEXTO: A. CAPARRÓS FOTO: EDUARDO MANZANA