El PSPV votó contra la instalación de los radares SIVE aprobada por el Gobierno

M. A. RUIZ COLL | ALICANTE
Actualizado:

Mientras la provincia de Alicante se consolida como una nueva ruta para la llegada de pateras, el PSPV se opone en las instituciones a mejorar los instrumentos de lucha contra la llegada ilegal de «sin papeles» y a establecer un reparto más justo de los fondos destinados a la atención a los inmigrantes.

En la última jornada del Debate de Política General celebrada en las Corts el pasado día 30, los diputados socialistas votaron en contra de una resolución presentada en este sentido por el PP a instancias del conseller Rafael Blasco.

La iniciativa reclamaba al Gobierno una distribución más equitativa del Fondo de Acogida e Integración de Inmigrantes, mediante la cual cada región reciba una cantidad fija por cada extranjero que reside en su territorio.

Esta fórmula evitaría la actual discriminación, que hace que la Comunidad Valenciana reciba sólo 25,99 euros por cada inmigrante, mientras comunidades como Cataluña recibe 36,64 o Andalucía 33,47.

La propuesta defendida por el portavoz popular Ricardo Costa también reclamaba al ejecutivo central que impulse nuevos programas de cooperación al desarrollo en países como Marruecos, Senegal, Colombia y Ecuador, para lograr reducir así los flujos de inmigración ilegal con destino a España.

Inversión de 8,5 millones

Por último, el PP tampoco contó con el apoyo de los socialistas para reclamar al Ministerio de Interior que garantice la eficacia del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE).

Los cuatro radares del dispositivo SIVE funcionan oficialmente desde el pasado día 30 en distintos emplazamientos de la costa alicantina, tras una inversión de 8,5 millones de euros. Y sin embargo -pese a lo sostenido ayer por la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares-, no fueron capaces de detectar las cuatro pateras que desembarcaron el lunes en Santa Pola y en la isla de Tabarca. Llinares insistió ayer en que los nuevos radares han sido «fundamentales» para localizar y detener a los inmigrantes ilegales que viajaban en las cuatro pateras, de los cuales 28 pasaron ayer a disposición judicial como paso previo a su repatriación. «En algún caso, el radar no detectó la embarcación en el agua, pero sí en las orillas, por lo que se preparó un dispositivo importante para la detención de los inmigrantes», afirmó ayer Encarna Llinares. Del mismo modo, el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, se mostró convencido de que las cuatro pateras fueron «localizadas» por el sistema SIVE.

La Policía Local dio el aviso

Pero como informó ayer este diario, quien puso en alerta a la Guardia Civil sobre la llegada de las pateras no fueron los radares, sino una patrulla de la Policía Local de Santa Pola, cuando los inmigrantes ya habían desembarcado.

Pasada la una y media de la madrugada del lunes, los agentes sorprendieron a dos jóvenes de aspecto magrebí que saltaban la tapia de un chalé. Al detenerles, observaron que llevaban toda la ropa mojada y los inmigrantes confesaron que acababan de abandonar la patera.

Fue entonces cuando se puso en marcha el operativo de búsqueda de los ocupantes de las embarcaciones, que aún sigue abierto, según indicó ayer Encarna Llinares.

La Guardia Civil sospecha que la práctica totalidad de los inmigrantes interceptados son argelinos, salvo los dos patronos de pateras detenidos, que son marroquíes. Otros dos de los ocupantes dijeron ser de Túnez porque este país no tiene acuerdo de repatriación con España.