El PSPV vota contra todos los trasvases y obvia las peticiones de los regantes

M. CONEJOS iVALENCIA
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Seis años después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, derogara el trasvase del Ebro, las Cortes Valenciana volvieron ayer a debatir una iniciativa para recuperarlo.

El texto impulsado por el grupo popular englobaba, además, el mantenimiento del trasvase Tajo-Segura en sus actuales condiciones y el respaldo a la declaración institucional del Consell y las peticiones de los regantes al Gobierno de Zapatero para no variar ni un ápice la explotación del Tajo-Segura.

Los populares incluyeron en su paquete hídrico todas las reivindicaciones que mantienen desde 2004. Por contra, los socialistas tenían un difícil papel para explicar si han cambiado en algo su postura antitrasvasista.

Y así, por sexta vez en los dos últimos años, el grupo parlamentario socialista votó en contra de los trasvases -aunque matizó a través de su portavoz en este debate, Adolf Sanmartín, que si se hubiera votado sólo el Tajo-Segura lo hubieran apoyado-.

La realidad, por contra, arrojó un resultado de 49 votos a favor, los populares, por 43 en contra del PSPV y de Compromís, que también se posicionó en contra pese a intentar navegar entre ambos grupos mayoritarios a los que culpó de la «guerra del agua».

La tribuna de invitados aplaudió con fuerza la votación de los populares lo que provocó la queja de los socialistas a la presidenta de las Cortes, Milagrosa Martínez. Esta actitud enojó aún más a los regantes que reprocharon a los socialistas y Compromís.

Entre los invitados figuraban numerosos regantes de la Vega Baja, así como los alcaldes de Orihuela, Albatera, Algorfa, Benejúzar, Daya Nueva, Dolores, Granja de Rocamora, Rojales, San Miguel Salinas, Catral y Pobla del Duc.