La primera cría de jirafa que nace en el Bioparc es rechazada por su madre

La primera cría de jirafa que nace en el Bioparc es rechazada por su madre

ABC|VALENCIA
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El Bioparc de Valencia ha acogido el nacimiento de la primera cría de jirafa, un ejemplar macho que está siendo criado por los cuidadores y veterinarios ya que ha sido rechazado por su madre primeriza, según un comunicado del zoológico valenciano.

La cría, que nació la noche de del pasado 19 de marzo, es hijo de Julius, el único ejemplar macho que habita en Bioparc y procede de Dinamarca, y de Zora, que llegó del zoo de Praga y ha sido madre por primera vez.

El ejemplar, según las fuentes, necesita "mucho cuidado y atención", ya que ha sido rechazado por su madre y los cuidadores y veterinarios se han volcado en criarla a mano.

El paro se desarrolló con normalidad y la cría nació sana, aunque su situación es "delicada, pues son animales muy sensibles a infecciones comunes y con un crecimiento exponencial las primeras semanas de vida".

Su evolución es favorable, aunque todavía no está a la vista del público porque necesita "tranquilidad y descanso en esta situación para consolidar su buen crecimiento y adaptación".

La cría de jirafa ha sido muy bien aceptada por el resto del grupo, y "las tías" Che y Danalta, que provienen del antiguo zoo de Viveros en Valencia, han sido "extremadamente cuidadosas y cariñosas con el pequeño desde el primer día".

"Al ser animales muy sociales y gregarios la llegada de un nuevo individuo a la manada siempre es una buena noticia para ellos", según las fuentes.

El periodo de gestación de las jirafas es de 457 días y habitualmente nace una cría en cada parto, durante el cual no requieren de la ayuda humana ya que suelen parir unos 45 minutos después de romper aguas, tiempo en que la cría sale por completo.

Esta especie de jirafas, Baringo, habitan en la sabana y se alimentan de hojas, flores y ramas. Su esperanza de vida es entre los 25 y 40 años y, actualmente, están en peligro crítico de extinción debido a la desertización de su hábitat y a la caza furtiva, y se estima que quedan unos 500 ejemplares en vida salvaje.