El TSJ prevé la anulación de nueve PAIs proyectados en la provincia de Valencia

ISABEL RODRÍGUEZ DE LA TORREVALENCIA. La Subdelegación del Gobierno en Valencia mantiene recursos en la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ sobre nueve Planes de Actuación Integrada (PAIs

ISABEL RODRÍGUEZ DE LA TORRE VALENCIA.
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La Subdelegación del Gobierno en Valencia mantiene recursos en la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ sobre nueve Planes de Actuación Integrada (PAIs) proyectados en esta provincia por distintos ayuntamientos. Entre ellos se encuentran los de Cullera, Benaguacil y Villalonga, los tres regidos por el PP.

La Subdelegación del Gobierno justifica la batería de recursos en que la tramitación administrativa de estas actuaciones, que sigue su camino, ha soslayado los informes contrarios emitidos por diferentes Ministerios.

«Antes se recurrían entre diez y quince planes al año. Ahora se recurren prácticamente todos», señala un magistrado del TSJ, quien advierte que los asuntos relacionados con el ladrillo, a los que no son ajenos las continuas modificaciones de las legislaciones autonómica y estatal, han acabado por sobrecargar de trabajo la Sala de lo Contencioso Administrativo del Alto Tribunal valenciano.

Las dudas sobre la posibilidad de abastecer de agua las actuaciones previstas son comunes entre los recursos que llegan a la Sala. «Todos estos planes que ahora están saliendo fueron diseñados con la previsión de los 1.050 hectómetros -para la Comunidad, Almería y Murcia- que se iban a recibir con el derogado trasvase del Ebro. Enterrada esa parte del PHN, surgen los problemas: no hay suficiente agua para tanta vivienda. Y aquí, o aportan informes irrebatibles que garantizan el suministro, o tumbamos el plan», señalan fuentes jurídicas.

Otros dos planes en Cullera

La insuficiencia de agua es, precisamente, una de las objeciones puestas al controvertido «Manhattan» de Cullera, contra el que la Subdelegación del Gobierno ha interpuesto un recurso contencioso administrativo ante el TSJ. Aprobado recientemente por el Ayuntamiento pese a que el Ministerio de Medio Ambiente sostiene que no hay recursos hídricos para las cinco mil viviendas, los dos hoteles y el campo de golf planificados, no es sin embargo la única actuación urbanística ideada en la población. Así, y de acuerdo con el convencimiento del alcalde de Cullera, el popular Ernesto Sanjuán, de que la construcción local tiene el agua asegurada, el Consistorio promueve otros dos planes urbanísticos. Uno de ellos está aún en la fase inicial; pero el segundo, denominado El Brosquil (2.067 viviendas) ya ha conocido alguna traba administrativa debido al cúmulo de aparentes irregularidades que impiden su aprobación definitiva: no superó el examen de la comisión técnica, lo que explica que la Subdelegación del Gobierno no lo haya recurrido. No obstante, hay previsión de hacerlo si no se asumen los informes cursados por las instancias gubernamentales competentes.

El pasado 10 de abril la Conselleria de Territorio y Vivienda aprobó los sectores 9, 10 y 11 de esta planificación de forma «condicionada» a la aportación de la documentación que acredite la resolución de las objeciones de la Dirección General de Costas. El departamento dirigido por Esteban González Pons requirió también certificados de agua y saneamiento, un informe favorable sobre inundabilidad del terreno y la obligatoriedad de reservar al menos el 10 por ciento de la edificabilidad residencial a vivienda protegida.

En la actualidad, Territorio estudia la documentación remitida en este sentido por el Ayuntamiento.

Nuevo recurso

La fórmula de la «aprobación condicionada» de la que la Conselleria ha echado mano en el caso de El Brosquil fue igualmente empleada en el caso del «Manhattan». La indefinición del concepto da pie a interpretaciones dispares de la Administración autonómica y la central, pues si la Generalitat mantiene que cualquier planeamiento aprobado por esta vía es revisable antes de su aprobación final, el Gobierno lo conceptúa como «una acto probatorio definitivo» al no ser competente la Conselleria para subsanar las deficiencias invocadas por los Ministerios de Medio Ambiente y Fomento.

La Subdelegación del Gobierno recurrió a principios de año el acuerdo de la comisión de urbanismo sobre el «Manhattan de Cullera». Pidió la suspensión cautelar. El TSJ no la concedió. El 31 de octubre pasado, el Ayuntamiento aprobó el plan. «No han subsanado nada porque hay cosas que no pueden subsanar», indica el subdelegado del Gobierno, Luis Felipe Martínez, que espera la notificación oficial del acuerdo plenario para presentar un nuevo recurso.

EFE

Imagen de la superficie del término municipal de Cullera sobre la que está planificada la construcción del denominado «Manhattan»