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La presión social fuerza al Gobierno a prorrogar la vida de los chiringuitos

X.M | VALENCIA
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Los numerosos frentes abiertos en el ámbito político, jurídico y social contra la aplicación de la Ley de Costas en los términos en los que el Gobierno pretendía hacerlo a partir de mañana, día 1 de enero, han forzado al Ejecutivo a ceder a la presión y conceder una moratoria que permitirá a los establecimientos hosteleros afectados continuar explotando sus respectivos negocios en las mismas condiciones en las que lo venían haciendo.

De no haber accedido a conceder la moratoria que reclamaban tanto la Generalitat como el Ayuntamiento de Valencia -tras el consenso alcanzado entre populares y socialistas- ocho locales de las playas de El Saler y Pinedo hubieran tenido que elegir entre cerrar sus terrazas a partir de mañana o exponerse a una elevada sanción económica.

La prorroga concedida por el Gobierno, comunicada a los hosteleros afectados mediante un documento que la Demarcación de Costas de Valencia les envió por fax, estará vigente «hasta que se reanude el proceso negociador» para la establecer cómo se aplica la norma.

Traspaso de competencias

Según la Federación de Hostelería de la Provincia de Valencia, que ha valorado el «consenso de las fuerzas políticas y sociales» alcanzado en los últimos días, ese incipiente clima de acuerdo ha de servir para «impulsar la transferencia de las competencias a la Comunidad Valenciana».

Los hosteleros, sobre todo los de los ocho restaurantes afectados de forma inminente, acogieron la noticia con alivio. De momento han salvado el «match ball», pero persiste el problema de fondo.

«Hemos ganado una batalla, pero no la guerra», resumió a ABC uno de los representantes legales de los locales afectados, Juan Luis Navarro, quien explicó que la moratoria da derecho a los hosteleros a montar sus terrazas exactamente con la misma superficie que tenían hasta ahora.

Navarro explicó, además, que confía en que lo ocurrido sirva para acabar definitivamente con la ambigüedad en el modo de interpretar la ley y avanzó que el sector mantendrá abierta la vía judicial para que se regule el funcionamiento de estos locales atendiendo a si están sobre la arena o sobre el paseo marítimo, entre otras cuestiones.

En los últimos días ha aumentado sensiblemente la presión social a favor de los chiringuitos. Los hosteleros llevan varias semanas recogiendo firmas de apoyo y el martes estaba previsto que se celebrara una invasión pacífica de playa en Valencia a favor de las terrazas.