Mónica Oltra, Ximo Puig y Antonio Estañ, durante la firma del acuerdo de Presupuestos el pasado octubre
Mónica Oltra, Ximo Puig y Antonio Estañ, durante la firma del acuerdo de Presupuestos el pasado octubre - EFE
Política

Podemos se amilana a última hora ante el Consell y cede en su propuesta sobre las ayudas a los sindicatos

Los morados acaban modificando su enmienda para ampliar las subvenciones a las organizaciones minoritarias pese a contar con el apoyo de PP y Ciudadanos

Los socialistas blindan a la patronal de los empresarios para que pueda seguir recibiendo dinero público

VALENCIAActualizado:

«Lo primero es no hacer daño». Esta expresión latina («Primum non nocere») bien podría resumir las relaciones entre los partidos que sustentan el Gobierno valenciano. Tal vez por ello, y ante la intensidad con la que en ocasiones se viven las negociaciones, la frase era publicada por el portavoz socialista en las Cortes, Manolo Mata, en su cuenta de Twitter. Una advertencia sobre el modo en el que se han de afrontar los últimos seis meses de legislatura hasta las elecciones autonómicas.

Precisamente uno de los puntos de fricción durante estas semanas han sido las enmiendas a la ley de Acompañamiento a los Presupuestos de 2019. Podemos, que dio de antemano su apoyo a las cuentas, ha tratado de ejercer su papel de presión hacia PSPV y Compromís con determinadas cuestiones. Algunas de ellas han sido aceptadas, pero otras han acabado por ser totalmente modificadas.

Es lo que ha ocurrido con una de sus propuestas estrella: que los sindicatos minoritarios pudieran tener acceso a las ayudas directas de la Generalitat. Los morados proponían una reforma de la ley de Participación Institucional para que las subvenciones (que van a parar a UGT y Comisiones Obreras) se repartieran en función del número de delegados de personal, de representantes de trabajadores en los comités de empresa y de representantes en los órganos correspondientes de las administraciones públicas. Además, ampliaban el concepto de representatividad. En la práctica, podía dar cabida a sindicatos como CGT, Csif, Intersindical, USO o Sindicato Independiente.

El texto contaba en la tarde de este martes con el apoyo de PP, Ciudadanos y los diputados no adscritos, mientras que ni PSPV ni Compromís lo veían con buenos ojos. Pese a que ya podía salir adelante con estos votos, Podemos prefirió a última hora de la jornada recular ante sus socios del Consell y modificar su propuesta, de modo que en la práctica no supone ningún cambio real respecto a la situación actual de las organizaciones sindicales.

De este modo, pactó con PSPV y Compromís una enmienda de aproximación que ha salido adelante este miércoles en la comisión de Presupuestos con los votos de los tres grupos y las abstenciones de la oposición. En la original, los morados reclamaban que, a efectos exclusivos de la nueva ley, se considere suficiente la representatividad de aquellas organizaciones sindicales que reunieran las siguientes condiciones: carácter intersectorial; una cifra mínima de 500 representantes de los trabajadores y las trabajadoras, siempre que ello suponga al menos el 1,5 % del total de representantes electos; y que los representantes hayan sido elegidos en centros de trabajo de las tres provincias.

Con el nuevo texto, se mantiene como condición el carácter intersectorial. Sin embargo, en cuanto a la cifra mínima de representantes de los trabajadores y trabajadoras, sólo consta que supongan un porcentaje total de representantes electos en la Comunidad Valenciana. La representación también debe extenderse a las tres provincias. La concreción de esta cifra mínima queda en manos del Consell, que deberá establecerla en una nueva ley en el plazo de un año.

El texto blinda igualmente a la patronal de los empresarios, a la que el PP pedía suprimir las ayudas de la Generalitat.

Los sindicatos, molestos

Tras conocer la noticia, los sindicatos CSIF, USO, Intersindical y Sindicato Independiente han mostrado su malestar por la marcha atrás de Podemos «al no mantener su propia enmienda» tras las conversaciones mantenidas y han considerado insuficiente la fórmula pactada, «ya que no garantiza el pluralismo sindical en la Participación Institucional». «Esta decisión supone una manera de dilatar el debate y de permitir que CCOO y UGT mantengan sus prerrogativas, ya que todo queda abocado a un desarrollo incierto, que se puede alargar más de un año», han añadido.

Los populares han aprovechado su intervención para criticar la actitud de los morados. «Cuando Manolo Mata va a buscar a Antonio Montiel todo se soluciona. Felicito al señor Mata, pero no entiendo el papel de Podemos. No han tenido siquiera la deferencia de sentarse con nosotros cuando sabían que estábamos por la labor de apoyarlo. Es muy poco serio y exigimos que se tramite la reforma de la ley que se encuentra paralizada en comisión», ha sentenciado la diputada Eva Ortiz.