FOTOS: JUAN CARLOS SOLER
FOTOS: JUAN CARLOS SOLER

Una patera con doce inmigrantes burla el SIVE el primer día de la misión Frontex

M. A. RUIZ COLL I ALICANTE
Actualizado:

La advertencia lanzada puesta ayer negro sobre blanco en este periódico se cumplió: el incremento de la vigilancia en el sur de la Península a través de la misión europea Frontex ha desplazado el tráfico ilegal de inmigrantes hacia la costa de Alicante, que ayer recibió la primera patera del año.

Se trata de una embarcación tipo zodiac de apenas cinco metros de eslora, en la que viajaban 12 personas: 11 varones y una mujer de 28 años, que fue trasladada inmediatamente al centro de salud de Santa Pola al revelar que está embarazada de tres meses.

Según informaron fuentes de la Cruz Roja, que se encargó de ofrecerles atención sanitaria, los doce tripulantes tienen entre 25 y 35 años, salvo dos de ellos que afirmaron ser menores de edad.

Como en anteriores ocasiones, la llegada de la patera no fue detectada por los cuatro radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) que han supuesto al Gobierno una inversión de 8,3 millones de euros.

Avisaron los vecinos

Por el contrario, fueron residentes de Santa Pola quienes, pasadas las siete y media de la mañana, advirtieron a las Fuerzas de Seguridad de que habían observado una embarcación sospechosa aproximándose a la costa.

La lancha atracó en el puerto deportivo de este municipio y sus doce ocupantes -al parecer argelinos, aunque ninguno de ellos portaba documentación- fueron detenidos por la Policía Local al descender a tierra.

El desembarco se produjo en un punto muy cercado al radar SIVE de Santa Pola cuya cámara, como ha venido informando ABC, lleva más de seis meses averiada debido a la caída de un rayo.Uno de los tripulantes de la patera relató a la Cruz Roja que el grupo llevaba 28 horas navegando desde el norte de Africa, antes de lograr tierra en Alicante.

Un primer examen médico realizado por el personal de esta ONG indicó que los doce inmigrantes presentaban un buen estado de salud, no tenían problemas de deshidratación e incluso alguno de ellos rechazó los alimentos que le ofrecieron.

Algo que, según fuentes de los cuerpos de seguridad consultadas por este periódico, podría avalar la tesis de que las pateras son abandonadas a su suerte, a varias millas de la costa, desde buques nodrizas similares a los barcos de la flota pesquera marroquí. Las mismas fuentes apuntaron la posibilidad de que la salida de esta patera se haya producido de forma coordinada -o incluso desde el mismo buque nodriza- que la llegó apenas unas horas antes al Cabo de Palos, en Cartagena, apenas unas horas antes, con 22 inmigrantes a bordo. En cualquier caso, el episodio de ayer se produce el mismo día en que se iniciaba la misión Frontex, en la que agentes de seis países vigilan la llegada de inmigrantes ilegales desde Granada hasta Murcia. El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, lamentó ayer que la Comunidad quede fuera de este dispositivo y reprochó al Gobierno que no haya hecho nada para resolver las constantes deficiencias de los radares SIVE.